Orbitals análisis – Ciencia ficción animada y cooperativa

Andrea Moncada

Orbitals es el nuevo título desarrollado por el estudio japonés Shapefarm y Kepler Interactive. Este juego aterriza en el catálogo de Nintendo Switch 2 como una declaración de intenciones. Lejos de apostar por el juego como servicio o las aventuras de acción, este título exclusivo se presenta como una experiencia estrictamente cooperativa. Orbitals es un juego de puzles, plataformas y exploración, pero por encima de todo, es un ejercicio de comunicación constante entre los jugadores.

UNA HISTORIA ESPACIAL CON ALMA DE ANIMACIÓN TRADICIONAL

Orbitals nos presenta a Maki y Omura, dos exploradores espaciales. La misión principal se basa en evitar la destrucción total de una estación espacial amenazada por un muro de tormenta letal. Nos sumergimos en un universo de ciencia ficción inspirado en la estética y el tono de la animación japonesa de los ochenta y noventa.

La relación entre los dos protagonistas está tratada con cariño, pero a la vez permite que cada uno de los personajes coja profundidad. A lo largo de nuestra aventura, nos daremos cuenta de que la forma de ser de estos dos se complementa perfectamente mientras avanzamos.

JUNTOS, PERO NO IGUALES

Orbitals

La jugabilidad es el punto fuerte de Orbitals. Ambos jugadores debemos asumir roles claramente diferenciados. El acceso a las herramientas será compartido por los personajes, y con ellas abriremos caminos y resolveremos acertijos del entorno. La gracia no reside únicamente en entender qué hace cada herramienta, sino en comprender la sinergia de estas en tiempo real.

La coordinación es absolutamente obligatoria; no podremos avanzar sin el apoyo de nuestro compañero. Esto nos obliga a estar en comunicación constante entre los dos para poder trabajar en equipo y de forma alineada.

Una de las decisiones de diseño más llamativas es que los creadores han optado por omitir los enfrentamientos convencionales cuerpo a cuerpo. La acción del juego se basa en una experiencia enfocada casi por completo en la exploración, la lógica y la resolución de puzles.

Esto no significa, ni mucho menos, que el juego carezca de momentos de alta tensión. Existen enfrentamientos y batallas contra jefes, pero enfocados de una forma distinta. Las peleas se plantean como combinación de combate y rompecabezas. Por ejemplo, no podemos atacar con nuestra nave directamente al jefe al principio, tendremos que disparar a unas bolas que serán las que lo golpeen.

En otras ocasiones, un jugador asume el pilotaje y la evasión, mientras que el otro se encarga exclusivamente de la artillería de la nave. Esto exige un nivel de cooperación exhaustivo, a la altura de otros grandes títulos del cooperativo asimétrico como It Takes Two, Reanimal o Little Nightmares.

LOS GRÁFICOS DE ORBITALS SON CLAVE

El apartado audiovisual es el otro gran pilar fundamental de Orbitals. Nos encontramos con una dirección de arte sobresaliente que rinde homenaje a los grandes clásicos de la animación nipona. A mí, particularmente, también me recuerda a Interstella 5555, la película musical de los productores franceses Daft Punk.

Para simular que estás jugando directamente a un anime de época, el equipo de desarrollo tomó una decisión técnica arriesgada. Reducir de forma deliberada la tasa de fotogramas por segundo de las animaciones de los personajes, desvinculándola de la fluidez general del entorno. Esta elección estética, de entre 12 y 24 fotogramas, no es para nada habitual actualmente y hace que el juego tenga un carácter visual único. Asimismo, la banda sonora y doblaje en español son la vuelta de tuerca que necesita el título.

CONCLUSIONES

Orbitals nos demuestra que todavía hay mucho margen para innovar de manera inteligente en los juegos cooperativos. Es, en definitiva, un gran título para jugar mano a mano con alguien mientras disfrutamos de una aventura entretenida de ciencia ficción. Este título nos resulta un must have para Nintendo Switch 2, que por su carácter portable podemos llevarnos a cualquier parte.

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