Una empleada de banca de Mallorca ha aceptado este martes una condena a un año y tres meses de prisión por apropiación indebida tras haber devuelto a clientes más de 300.000 euros de los que se había apoderado de manera fraudulenta.
La Sección Primera de la Audiencia Provincial ha dictado este martes sentencia de conformidad en una audiencia preliminar después de que las partes hayan llegado a un acuerdo que tiene en cuenta el atenuante de dilaciones indebidas por el tiempo en el que la causa estuvo paralizada y el de reparación del daño, después de que la condenada haya devuelto a los perjudicados las cantidades apropiadas.
La mujer no entrará en prisión con la condición de no delinquir en los próximos dos años.
Los hechos ocurrieron entre enero de 2010 y abril de 2014, cuando trabajaba como empleada de banca en una localidad de Mallorca. La mujer ha admitido que aprovechando su puesto en la entidad y que tenía bajo su custodia y administración fondos de clientes de la entidad se apoderó de distintas cantidades de dinero.
Para hacerse con el dinero, realizaba disposiciones de efectivo de las cuentas sin conocimiento ni consentimiento de los clientes o traspasaba cantidades desde las cuentas de los clientes a la suya.
Estas actuaciones las llevaba a cabo en ocasiones desde su terminal de trabajo o desde el terminal de trabajo de otros empleados que se encontraban ausentes.