The Hanging Gardens es uno de los últimos lanzamientos de Devir España, de la mano de los diseñadores franceses Grégory Grard y Matthieu Verdier. Fue publicado en el mes de septiembre de 2026, bajo su sello especializado Devir Next. Se trata de un sello pensado para todos aquellos jugadores que han empezado recientemente en la afición a los juegos de mesa. Se trata de encontrar títulos que continúen fomentando su interés tras haber probado juegos como Catan y Carcassonne.
Lo primero es aclarar una diferencia importante entre ediciones. En 2008, el mercado de juegos de mesa recibió una obra de nombre homónimo, The Hanging Gardens, firmada por el autor Din Li. Resulta fundamental aclarar que este nuevo lanzamiento, de los diseñadores Grégory Grard y Matthieu Verdier, no guarda ninguna relación mecánica con su predecesor.
El diseño de 2008 se basaba en la superposición de piezas para la construcción de templos. Por otro lado, el título actual cuenta con un sistema de cartas cuadradas que se apilan de forma tridimensional para formar una pirámide. Estamos ante un diseño completamente nuevo.
CONTEXTO Y TEMÁTICA DE THE HANGING GARDENS

Una vez aclaradas las diferencias, entramos en materia en lo referente a la trama del juego. The Hanging Gardens está ambientado en la antigua Mesopotamia. El título nos traslada al dilema histórico del rey Nabucodonosor II. Este, en un intento por mitigar la profunda nostalgia de la reina Amitis por su frondosa tierra natal, ordenó la construcción de unos jardines majestuosos.
The Hanging Gardens nos permite jugar de uno a cinco participantes, y el objetivo es construir una pirámide con una base sólida de cinco cartas. Tras la base, va un nivel intermedio de cuatro, y una cúspide formada por tres cartas.
La preparación de la partida nos muestra un diseño modular: el tablero principal se complementa con un tablero secundario ajustado al número de jugadores. En el centro de suministros encontramos 75 cartas de jardín, de las cuales se muestran doce configurando una matriz visible de tres por cuatro.
Cada jugador obtiene tres peones de jardinero, cuatro marcadores de objetivo, dos monedas de oro y cuatro fichas de herramientas. El último jugador recibe una herramienta extra para compensar la desventaja por el orden de turno.
Durante su turno, cada jugador despliega uno de sus tres jardineros en el mercado central. Este mercado está organizado por niveles. Si el jugador opta por la carta inferior de una columna (correspondiente al nivel 1), la obtiene sin coste alguno. Por el contrario, acceder a las cartas ubicadas en los niveles superiores exige el pago de recursos en forma de herramientas.
COLECCIÓN DE SETS Y OPTIMIZACIÓN ESPACIAL

Tendremos cuatro rondas para esforzarnos al máximo y conseguir el jardín que se gane el favor del rey ganando más puntos de victoria. Al terminar la cuarta ronda, se evalúan cinco aspectos botánicos y arquitectónicos distintos: riego, floración, árboles, fauna y visitantes.
La parte interesante de The Hanging Gardens está en la necesidad de trabajar en múltiples vías de puntuación de forma simultánea. El diseño penaliza la visión de túnel y exige trabajar en el jardín. El jugador debe equilibrar el cumplimiento de un esquema de terreno personal con el despliegue de zonas florales, la agrupación de especies arbóreas idénticas y la fauna. Todo ello mientras se intenta satisfacer las demandas de los visitantes. La victoria no se basa en potenciar un único elemento, sino en orquestar el rompecabezas espacial más eficiente.
¿CÓMO FUNCIONA EL MODO SOLITARIO?

Consideramos importante resaltar la solidez de su modo solitario. El jugador se enfrenta a un Autómata que cuenta con un mazo de 18 cartas que simula la interacción de un oponente real. Este se encargará de bloquear adquisiciones en las columnas y descartar cartas críticas del suministro. El sistema permite modular la dificultad en cuatro niveles de dificultad, desde una asignación inicial con bastantes recursos (3 monedas y 4 herramientas) hasta una austeridad absoluta de nivel experto (cero monedas y una herramienta). Estos niveles de dificultad aumentan la vida útil del modo solitario para que no tengamos todo conseguido en 2 partidas.
En definitiva, The Hanging Gardens tiene un gran diseño funcional dentro de la categoría de juegos de peso medio. Su mayor virtud es lo increíblemente pulido y ágil que resulta en la mesa. Es una propuesta que recompensa la mente analítica y la optimización espacial pura, que promueve el desafío intelectual de dominar tu propio rompecabezas geométrico. Estamos ante una edición impecable que demuestra que la elegancia mecánica y la majestuosidad visual pueden converger en un título muy accesible.