El Palau Martorell de Barcelona acoge, desde este viernes hasta el 6 de septiembre, la muestra ‘Icons’, que reúne más de 150 instantáneas del fotógrafo estadounidense Steve McCurry, incluyendo la que le hizo a una chica afgana en un campo de refugiados en 1985.
En una rueda de prensa de este jueves, McCurry ha asegurado que es «una de las mejores exposiciones» sobre su obra que ha visto nunca, y ha destacado la presentación, las paredes, la luz y la posición, entre otros.
La muestra, comisariada por Biba Giacchetti, reúne fotografías de todos los periodos profesionales y ámbitos geográficos del artista, con una estructura «libre» en la que el visitante puede transitar entre las varias temáticas que aborda el fotógrafo.
McCurry ha explicado que en sus retratos hay un respeto y una admiración «mutuos» con el sujeto, y ha dicho que no se plantea dejar de fotografiar porque es lo que da sentido a la vida.
Asimismo, ha señalado que, si bien el mundo está progresando en determinados ámbitos, también está lleno de desastres –Ucrania, Gaza, Irán–, y aún así «hay gente cambiando el mundo de forma positiva», algo que le gustaría ver más a menudo.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL
El fotógrafo ha apuntado al uso de la inteligencia artificial como el «mayor reto»: ha subrayado la necesidad de cuestionar quién ha hecho una foto, quién es el autor de una obra o quién ha escrito un artículo.
«Necesitamos cuestionar siempre la autoría de un trabajo. ¿Es alguien que conozco y en quien confío?», ha reflexionado.
Ha instado a los fotógrafos jóvenes a encontrar situaciones que despierten su pasión, que encuentren temas que les interesen y que se fijen en referentes anteriores, que les pueden enseñar «tantísimo».
INDUCIR A LA REFLEXIÓN
La comisaria de la muestra, Biba Gianchetti, ha apuntado que la obra no contiene fotografías inquietantes ni chocantes, sino que las han elegido de entre las más amables: «Lo que queremos es inducir a la reflexión, no provocar un ‘shock».
Asimismo, ha destacado la libertad que ofrece la muestra para el visitante: «El propietario real de la exposición es el público».