Con la llegada de ¡Ha sido un carnívoro!, nos encontramos ante un título se centra en el razonamiento lógico más estricto. La premisa que nos presenta Devir es tan sencilla como intrigante: debemos descubrir quién es el culpable entre un grupo de sospechosos analizando una serie de declaraciones. Lo que hace especial a este juego es que no analizamos el comportamiento de los demás jugadores, sino la veracidad de las declaraciones de las cartas.
Jugando a ¡Ha sido un carnívoro! hemos comprobado que el corazón del juego son sus 50 cartas de declaraciones, que pueden ser verdaderas o falsas. El diseño nos obliga a realizar un ejercicio mental constante, ya que el hecho de que un sospechoso mienta no implica necesariamente que sea el culpable. Esta distinción añade una capa de complejidad muy satisfactoria que nos ha recordado a los clásicos rompecabezas de los exámenes de lógica.
La cantidad de contenido es simplemente abrumadora, incluyendo una campaña disponible gracias a un ingenioso sistema de plantillas transparentes y cartas de doble cara. ¡Ha sido un carnívoro! ofrece una longevidad envidiable para un juego de caja pequeña, asegurando que tengamos desafíos para mucho tiempo. Podemos jugar casos sueltos y elegir entre 2000 opciones o jugar la campaña compuesta por 8 casos seguidos.
¡Ha sido un carnívoro! En solitario o en compañía

El modo en solitario de ¡Ha sido un carnívoro! es, en esencia, la resolución de un puzle de lógica fría y analítica. Para aquellos que disfrutan de los retos mentales individuales, el juego funciona como un reloj suizo, aunque puede resultar algo seco si no se tiene predilección por este tipo de ejercicios. Es una experiencia introspectiva donde cada deducción correcta genera una pequeña victoria personal antes de enfrentarse a casos más complejos de hasta 7 sospechosos.
Al pasar al modo cooperativo, ¡Ha sido un carnívoro! gana enteros al obligar a los jugadores a verbalizar su razonamiento lógico. Colaborar con otros ayuda a ser mucho más sistemático y evita los bloqueos mentales que pueden ocurrir cuando juegas solo. Eso sí, te recomendamos encarecidamente usar marcadores o fichas propias para llevar un registro visual de las hipótesis, ya que el juego puede volverse un laberinto mental difícil de gestionar.
Luces y sombras en la resolución

La curva de dificultad en ¡Ha sido un carnívoro! está muy bien medida, permitiendo a los jugadores empezar por casos sencillos e ir escalando hacia escenarios con múltiples culpables y mentiras cruzadas. Es un título que premia la paciencia y el rigor, alejándose del caos habitual de los party games para ofrecer una experiencia mucho más sosegada y cerebral. Si te gusta sentir cómo «encajan» las piezas de un misterio mediante el descarte, este sistema te atrapará.
¡Ha sido un carnívoro! es una recomendación excelente para los amantes de los puzles de lógica al estilo Cat Crimes, pero con una vuelta de tuerca mucho más adulta y compleja. Es cierto que la resolución de casos no explica paso a paso lo ocurrido. Aún así, con más de 2000 casos por jugar, es una excelente opción. Caja pequeña y contenido para muchas sesiones de juego.