La Policía Nacional de Granada ha participado activamente en una intervención donde su actuación ha resultado clave para evitar que una niña de cuatro años se precipitase al vacío desde una altura de más de diez metros cuando permanecía sentada en un aire acondicionado a la altura de una segunda planta.
Según ha informado el cuerpo en un comunicado, los hechos han ocurrido cerca de las ocho de la mañana en una de las calles del distrito Centro. En esos momentos, se recibió comunicación en la Sala CIMACC 091 de una vecina alertando de que estaba viendo a una niña sentada en un aire acondicionado en el exterior de una vivienda.
La dotación policial se aproximó al lugar los agentes vieron a niña sentada en dicho aparato con los pies colgando hacia el vacío. Ante la alarma que provocaban los dispositivos sonoros y luminosos de emergencia del coche patrulla una persona se asomó por una de las ventanas de la vivienda introduciendo nuevamente a la menor en el interior de la misma.
Los policías se dirigieron al domicilio para conocer lo ocurrido y se entrevistaron con el padre de la niña, quien les comunicó que su hija tiene cuatro años de edad y un trastorno autista. Al parecer, en un momento de descuido, la menor se subió al sofá y abrió una de las ventanas de la vivienda accediendo a la repisa. Desde allí, se desplazó hasta el aparato de aire acondicionado, sentándose en el motor con los pies colgando hacía el vacío. La altura estimada de la caída era superior a los diez metros.
Los agentes pudieron comprobar que la menor se encontraba en perfecto estado físico y que no necesitaba asistencia sanitaria. Por otro lado, la dotación policial dejó constancia de todo lo ocurrido ante los Servicios Sociales.