El Tribunal Supremo (TS) ha rechazado la petición de libertad provisional realizada por la defensa de Koldo García el último día del juicio por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas, al entender que continúa el riesgo de fuga.
En un auto recogido por Europa Press, los magistrados que juzgaron a Koldo, al exministro de Transportes José Luis Ábalos y al empresario Víctor de Aldama consideran que «no se advierte ninguna modificación en las circunstancias valoradas en su momento para acordar la medida cautelar que permitan amparar la pretensión deducida, particularmente, por la desaparición del riesgo de fuga».
A ello añaden que, una vez concluido el juicio, que duró 14 sesiones y se escuchó a los acusados y comparecieron más de 70 testigos, el tribunal se encuentra «en los inicios de una deliberación, compleja, que exige un examen detallado de la causa».
Fue la abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, la que reclamó el pasado 6 de mayo, en su informe final, tanto la absolución como la libertad del exasesor de Ábalos, argumentando que no existe riesgo de fuga después del juicio y que se da «agravio comparativo» respecto a Aldama, que es el único de los tres acusados que está libre.
«Koldo no decidía absolutamente nada, no solo en los contratos de mascarillas. Su papel era llevar la agenda del ministro y hacerle favores, ser su asesor personal», aseguró la defensa de Koldo, que permanece en prisión provisional desde el pasado 27 de noviembre como Ábalos, ambos en la cárcel de Soto del Real (Madrid).
Por su parte, la Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones populares encabezadas por el PP se pronunciaron contra la petición de Koldo e hicieron hincapié en que el riesgo de fuga persiste, sobre todo cuando ya ha finalizado el juicio y, a su entender, se habrían afianzado los indicios existentes contra el exasesor de Ábalos.
Cabe recordar que no es la primera vez que la Sala de lo Penal desestima una solicitud de Koldo para quedar en libertad. La anterior se produjo justo antes del juicio y los magistrados se opusieron por los mismos motivos que ahora.
El riesgo de fuga fue uno de los argumentos que utilizó el magistrado instructor de la causa en el Supremo, Leopoldo Puente, para enviar a Ábalos y Koldo a prisión provisional en noviembre, además de la elevada petición de penas que piden las acusaciones –hasta 30 años de cárcel– y los consistentes indicios en su contra.