Al menos dos seísmos de magnitud mayor a 2 mbLg se han dejado sentir en la mañana de este jueves en Granada y su área metropolitana en el marco de la serie sísmica de Alhendín que comenzó el pasado 14 de agosto.
En concreto, y según información aportada por el Instituto Geográfico Nacional (IGN) y consultada por Europa Press, la tierra ha temblado a las 7,41 horas en un seísmo de magnitud 2,3 con epicentro a un kilómetro de profundidad y epicentro al noreste de Armilla.
Apenas unos minutos más tarde, a las 7,52 horas se ha producido otro seísmo, en este caso superficial, de 2,4 mbLg con epicentro al noroeste de Churriana de la Vega.
El IGN también apunta a un terremoto apenas sentido o débil (intensidad II-III) a las 7,55 horas con epicentro en Armilla a tres kilómetros de profundidad.
SOLO UN TERREMOTO SENTIDO DURANTE EL MIÉRCOLES
La actividad sísmica en La Vega de Granada se saldó este pasado miércoles con un solo terremoto sentido por la noche por la población a pesar de haber tenido una baja magnitud, de 1,4 mbLg.
La información publicada por el IGN indica que de los 41 seísmos registrados durante el miércoles, 26 de agosto, sólo el referido de magnitud 1,4 a 8 kilómetros de profundidad y con epicentro en Cájar, consta como sentido por la población.
Por cantidad de terremotos, la jornada siguió en el marco de un número similar de seísmos diarios, mientras que por la magnitud, se mantiene la tendencia de que, en general, pocos seísmos o ninguno, como fue el caso, superaron una magnitud de 2 o superior.
SERIE SÍSMICA DE ALHENDÍN
La serie sísmica de Alhendín (Granada) comenzó el viernes 14 de agosto con un seísmo de Mw 3,7 en la tarde de esa jornada, y ha tenido sus momentos de mayor tensión con dos terremotos de Mw 4,8 en la madrugada del día 15 y en la mañana del martes 18, cuyos epicentros fueron determinados en Alhendín y Gójar-Otura.
Estos terremotos no solo provocaron gran alarma entre la población de forma que muchos vecinos se echaron a las calles, sino que además dejaron tras de sí daños materiales –grietas en muros y paredes, desprendimientos de cornisas, sombreros de chimeneas y otros elementos de las fachadas de los inmuebles–, personas heridas leves y aún hay ciudadanos desalojadas de sus viviendas debido a daños materiales que están en proceso de evaluación y/o reparación.