Cthulhu The Cosmic Abyss análisis – Nuestro descenso hacia la locura

Andrea Moncada

Cthulhu The Cosmic Abyss se publica el 16 de abril de 2026 de la mano de Big Bad Wolf Studio y Nacon. Se lanza para PS5, Xbox Series X/S y PC a través de Steam, y contará, además, con una edición física para consolas que se publicará próximamente.

El terror cósmico siempre ha sido un hueso duro de roer en el mundo de los videojuegos. Adaptar la obra de H.P. Lovecraft sin caer en el cliché del monstruo con tentáculos y el susto fácil requiere mucho mimo en el diseño. Sin embargo, lo que propone esta entrega es coger los mitos del de Providence y pasarlos por el filtro de la ciencia ficción distópica. El resultado es un thriller psicológico y narrativo que engancha, y genera una sensación opresiva al estar perdidos en el rincón más oscuro del planeta.

CUENTA CON UNA NARRATIVA DIFERENTE

Cthulhu The Cosmic Abyss

Cthulhu The Cosmic Abyss nos sitúa en el año 2053. La Tierra, esquilmada y asfixiada por nuestro propio consumismo, se ha quedado sin recursos en la superficie. Las megacorporaciones, en su búsqueda de beneficios, han volcado sus esfuerzos en el único lugar que quedaba por explotar: las profundidades abisales de los océanos. Evidentemente, perforar en las fosas del Pacífico sin saber qué había ahí abajo es la idea perfecta para desencadenar un desastre.

Nos pondremos en la piel de Noah, un investigador enviado a una estación minera submarina con la que se ha perdido el contacto. Pero Noah no desciende solo, vamos acompañados de Key, una Inteligencia Artificial integrada en su traje de inmersión. Esta pareja de investigadores hace que el gameplay y la narrativa sean muy interesantes, ya que se complementan perfectamente.

Exploraremos la laberíntica R’lyeh, una ciudad sumergida (no podemos evitar acordarnos de Rapture), de un tamaño descomunal,  mientras la historia se va bifurcando. Aquí es donde encontramos la huella de Big Bad Wolf, fieles a su ADN (recordemos el maravilloso trabajo en The Council o Vampire:The Masquerade – Swansong). Han diseñado una narrativa ramificada donde nuestras decisiones como detectives importan. Estamos ante una investigación real donde mirar más allá de las apariencias o sacar la conclusión equivocada puede costarnos muy caro.

MECÁNICAS MUY COMPLETAS Y BUEN EQUILIBRIO EN CTHULHU THE COSMIC ABYSS

En Cthulhu The Cosmic Abyss  encontramos que la jugabilidad, aparte de inmersa en una atmósfera opresiva, tenemos dos mecánicas muy presentes. El Medidor de Cordura, cuanto más descendemos hacia la influencia de Cthulhu, más estragos sufre la mente de Noah. Ver abominaciones o permanecer demasiado tiempo en zonas corrompidas altera nuestra percepción. La interfaz falla, escuchamos susurros, y el propio diseño de niveles cambia, y te hace dudar de si estás caminando en círculos o cayendo hacia el vacío.

Por otro lado, no podemos olvidarnos de nuestra labor detectivesca. La Investigación y Deducción nos obligan a usar a Key para escanear el entorno, cruzar datos de los mineros desaparecidos y reconstruir los eventos. Los puzles no te llevan de la mano; exigen que unas los cabos sueltos, dándote la libertad de llegar a conclusiones erróneas que afectarán de forma permanente al desarrollo de la partida.

Aunque el primer tercio del juego está más dedicado a una exploración constante y recolección de documentos, es muy necesario. Es esa calma tensa previa a la tormenta que sabemos que llegará. Cuando las leyes de la física empiezan a romperse y la influencia de Cthulhu se hace palpable, el impacto es brutal. Y, por otro lado, tenemos a Key, que nos mantiene como ancla en el mundo racional, con su análisis lógico y su monitoreo del traje y estado de Noah. Si Key no insistiera en que los sensores de nuestro traje no registran anomalías físicas, no pensaríamos que lo que estamos perdiendo es la cabeza.

GRÁFICOS Y AMBIENTACIÓN

Cthulhu The Cosmic Abyss está muy bien optimizado para consolas y uso del Unreal Engine 5 es un auténtico espectáculo. El sistema de iluminación y el ray tracing no se usan aquí para embellecer, sino para jugar con las sombras y los reflejos.  El diseño está lleno de contrastes entre el ambiente industrial de la estación minera, que nos recuerda a Alien. Y de repente nos topamos con la arquitectura alienígena de la legendaria ciudad de R’lyeh, plagada de estatuas gigantes.

En cuanto al sonido, es recomendable jugarlo con auriculares. El crujido constante del metal del traje, los susurros, los ecos en cuevas vacías. Y por supuesto una banda sonora que está perfectamente coordinada con el juego para sonar o silenciarse, en el momento clave.

En definitiva, Cthulhu The Cosmic Abyss es un gran título, que exige paciencia, agudeza mental y muchísimo estómago para gestionar la tensión psicológica continua. Hace que el jugador viva su propio descenso metódico y cruel hacia la locura. Si te gusta el terror psicológico, y eres fan de otros títulos como Alien, te recomendamos arriesgarte a adentrarte en R’lyeh.

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