Clans and Glory es un juego de cartas de ritmo ágil diseñado por los reconocidos autores Gabriele Bubola y Leo Colovini, editado por Devir. Diseñado para grupos de 2 a 4 jugadores, la propuesta nos traslada a las Tierras Altas de Escocia a través del vistoso trabajo artístico de Michael Menzel. Aunque la temática es testimonial en la jugabilidad, sirve de marco para un enfrentamiento táctico muy directo.
La estructura principal de Clans and Glory gira en torno a la colocación de cartas numeradas de la 3 a la 8 en un conjunto de tableros. En cada turno, debemos colocar una carta adyacente o justo enfrente de otra que comparta su mismo color o valor numérico. La partida concluye cuando todos los participantes han bajado a la mesa un total de siete u ocho cartas, dependiendo del número de jugadores.
La clave de Clans and Glory reside en sus cinco fichas de puntuación personal. A lo largo del despliegue, podemos elegir cuándo posicionar una ficha en el tablero donde acabamos de jugar una carta. Varios participantes pueden competir por el mismo tablero, acumulando sus fichas en una pila que determinará el reparto final de puntos una vez concluidos los turnos de colocación.
Clans and Glory es competir hasta el final

El momento culminante en Clans and Glory sucede al voltear la pila de fichas de cada tablero al finalizar la partida. La primera ficha que fue colocada queda en la parte superior, otorgando a ese jugador todas las cartas de menor valor del tablero. La segunda ficha se adjudica las cartas del valor inmediatamente superior, y así sucesivamente hasta repartir el botín según el orden de llegada.
Este sistema convierte cada partida de Clans and Glory en un ejercicio constante de ataques directos y astuto faroleo. Si vemos que un rival pone su ficha en un tablero cargado de cartas de valor elevado, podemos arruinar su jugada colocando una carta de valor tres. Esto rebaja inmediatamente la escala, obligándole a quedarse con la puntuación más baja y dejando los valores altos al siguiente en la pila.
Administrar las fichas de puntuación en Clans and Glory resulta indispensable para no quedar desarmados antes de tiempo. Como solo disponemos de cinco fichas para toda la sesión, debemos sopesar si conviene asegurar un tablero desde el inicio o esperar a la recta final para arrebatar las cartas de mayor valor a nuestros oponentes.
Escalado, versatilidad para toda la familia

La experiencia con Clans and Glory varía sensiblemente según el número de participantes reunidos. En partidas a dos jugadores predomina el control táctico, ya que las cartas de la propia mano permiten deducir gran parte del mazo rival. A cuatro jugadores, la incertidumbre aumenta y se potencia el componente de tentar a la suerte al no poder prever con exactitud quién guarda cada número.
Con una duración contenida que no suele superar los 20 minutos, Clans and Glory destaca por su extrema facilidad de aprendizaje y su nulo tiempo de preparación. Funciona de manera idónea como un juego de entretiempo para jugadores experimentados, pero también como un punto de encuentro familiar que escala en complejidad según el nivel de competitividad que se aplique. Uno de esos que conviene tener siempre a mano.