Catan El juego de Cartas reseña – Un gigante en una versión de bolsillo

Andrea Moncada

Catan El juego de Cartas es la versión compacta de uno de esos juegos de mesa que no necesita ninguna presentación. Distribuido en España de la mano de Devir, El aclamado clásico de Klaus Teuber vuelve en un nuevo formato más pequeño y económico. Diseñado por su hijo Benjamin Teuber. Nos invita a regresar a la isla más famosa de la historia de los juegos modernos, pero esta vez cambiando la madera y el cartón por una baraja.

Catan El juego de Cartas se presenta como un reto para grupos de 3 a 4 jugadores a partir de los 10 años, y con una duración aproximada de 30 minutos por partida. Al abrir la caja, no encontramos el familiar archipiélago de hexágonos ni los dados que tantas alegrías (y frustraciones) nos han dado. En su lugar, el juego tenemos una baraja de 120 cartas.

Se dividen en 61 cartas de materia prima: 11 de arcilla, 11 de madera, 13 de mineral, 14 de lana y 12 de cereales. Además, 34 cartas de construcción, que incluyen 10 cartas de carretera, 11 de poblado, 8 de caballero, 5 de ciudad y 4 cartas de ayuda. Tendremos 9 cartas iniciales, divididas en 4 cartas de carretera y 4 de poblado (1 de ellas determina quien empieza la partida). Contamos con 4 cartas de metrópolis y 7 de evento. Y, por último, 2 cartas especiales, mayor ejército y mayor ruta comercial.

GESTIÓN DE RECURSOS Y FASES DEL JUEGO

Si hay algo que define a la marca Catan es la gestión impecable de recursos. En esta versión, los jugadores trataremos de usar de la mejor manera posible nuestras materias primas para construir. Podemos hacernos con poblados, ciudades, ampliaciones de ciudad, caballeros y carreteras, para conseguir puntos de victoria. El objetivo está claro, el primer jugador que consiga llegar a 7 puntos de victoria gana.

A diferencia del juego de tablero, donde dependemos enteramente de la tirada de los dados al inicio del turno. Catan El juego de Cartas tiene un flujo de fases establecido: primero, La fase común a todos los jugadores, de producción. En esta, empezando por el jugador activo, todos debemos robar cartas de la reserva de materias primas. La segunda fase,  comerciar y construir, acción específica del jugador que tiene el turno activo. Podremos elegir en qué orden queremos hacer estas 2 acciones.

El crecimiento de nuestro imperio en Catan resultará muy familiar para los veteranos. Construir un poblado cuesta 1 carta de madera, 1 de arcilla, 1 de cereales y 1 de lana y vale 1 punto de victoria. Si buscamos más poder, construir una ciudad cuesta 2 cartas de cereales y 3 de mineral , valiendo 2 puntos de victoria.

El tercer paso es construir una metrópolis, con 3 puntos de victoria. El requisito indispensable para poder construir el siguiente nivel de ciudad, es tener “visible” otro asentamiento anterior. Es decir, para construir una ciudad tengo que tener 1 poblado base, y para una metrópolis, tener una ciudad.

MECÁNICAS DE CATAN EL JUEGO DE CARTAS

Catan

Catan nos hará potenciar nuestros dominios a raíz de redes de carreteras, la evolución de nuestras ciudades, y también la construcción de caballeros. Estos últimos, serán fundamentales para hacer frente a las cartas de eventos que nos encontramos dentro del juego. Por ejemplo, con el evento de Bandidos, cada persona debe revisar el numero de cartas de materia prima que tiene. Si tenemos 7 o menos, no nos afectará, no obstante, si tienes más, tendrás que descartar la mitad (redondeando hacia abajo). Aquí es donde tener caballeros se convierte en una ventaja, cada caballero incrementa en 1 el número de cartas que podemos tener en la mano.

En definitiva, Catan El juego de Cartas y su versión en español por parte de Devir es un rotundo triunfo de diseño portátil de uno de los clásicos. Condensa magistralmente las emociones de comercio, gestión y expansión que han nos ha enamorado varias generaciones.  Convierte el juego en una experiencia rápida y profundamente táctica, sin tener que recurrir a  una inversión grande a nivel económico, de espacio o tiempo en la partida.

Las + leídas