Los escritores Jorge Díaz, Agustín Martínez y Antonio Mercero, que están detrás del pseudónimo de Carmen Mola, regresan con ‘Los huérfanos’ (Planeta), una novela de «malos y malos» en la que abordan la violencia de la mafia en Marbella (Málaga).
«La venganza y la violencia no deberían abandonar nunca las páginas de los libros o el metraje de una película. Pero ahora vemos por todos lados cómo se alimentan las emociones muy básicas, muy animales y cómo la gente está respondiendo. El ser humano funciona sobre todo por miedo: si tú consigues asustarlo lo suficiente, va a reaccionar con violencia. Y eso es lo que se está haciendo, tristemente», ha explicado Martínez en una entrevista con Europa Press desde la ciudad andaluza, donde han presentado la novela.
En ese sentido, el autor ha recalcado que ese miedo se está utilizando en la actualidad en España o Estados Unidos contra la inmigración, por ejemplo, creando «pánico» o haciendo creer que hay una «amenaza» que considera es «muy peligroso». Precisamente, ha asegurado que es lo que «determinados sectores políticos» están haciendo en Ceuta.
«Te diría que sin duda (es el caso de Ceuta). Esto son opiniones personales pero sin duda. A determinados sectores políticos les interesa políticamente ese tipo de cosas y todos recordamos al mundo político delante de centros de menas, por ejemplo, haciendo campaña política. Es una manera de atizar el miedo», ha zanjado.
‘Los huérfanos’ reúne de nuevo a los tres escritores que, desde la publicación de ‘El clan’ en 2024, han estado publicando en solitario aunque nunca han dejado de trabajar juntos. En esta ocasión no se alejan de su sello de identidad –el crimen y la violencia– pero se desligan de una historia policial ya que querían escribir sobre criminales únicamente.
«EL NIVEL DE VIOLENCIA ESTÁ AUMENTANDO»
«Lo que resulta inquietante es que el nivel de violencia está aumentando, porque todavía había ciertos códigos que no se rebasaban o que no se han rebasado en Marbella y en España. Por ejemplo, atentar contra un juez o atentar contra un policía. Estas cosas sí están pasando en el narcotráfico en otros lugares como Holanda. Hay una cierta inquietud de si puede haber subir un peldaño más en la escalada de la violencia que ya de por sí bueno pues es bastante alta», ha reflexionado Mercero.
En ese sentido, Díaz considera que ha habido un «giro» en el narcotráfico en España, alejándose de las costas de Galicia al sur, llegando hasta Marbella. «Hay dos mundos en la Costa del Sol: el mundo luminoso del turismo, el mundo del lujo y a la vez un mundo donde hay gente que se mata de unos a otros», ha explicado.
Aunque en un primer momento pensaron en personificar la mafia a través de familias británicas, españolas e italianas, los autores han explicado que se documentaron con la Guardia Civil, que les avisó que en la actualidad son clanes chinos quienes «también manejan» el narcotráfico.
«Llaman menos la atención pero son igual de importantes o quizá más porque son los banqueros, que son los chinos. Llaman menos la atención, no se meten en tiroteos, no se meten en cosas así pero también manejan esto», ha precisado Díaz.
Precisamente, los autores reflejan esto a través de tres familias distintas: una española –«tradicional tóxica»–, otra que proviene de Belfast (Irlanda) –tres huérfanos que se eligen como hermanos– y otra de Hong Kong (China) que en realidad representa las triadas de la mafia.
«¿Dónde nace el malo, psicópata o el villano?, ¿nace o se hace? En este caso se hacen y su maldad o su crueldad vienen de una herida muy gorda (…) Eso crea en ellos una rabia –en algunos más que en otros– porque el factor humano aparece para matizar todo esto», ha terminado Mercero.