Una ventana siempre abierta en casa sin saberlo. Esto es lo que cuesta cada mes

Remitido

La mayoría de viviendas españolas pierden entre el 20% y el 40? la energía de calefacción por infiltraciones de aire invisibles. Una constructora catalana lleva dos décadas resolviendo este problema.

Se puede imaginar que cada noche, antes de acostarse, se deja una ventana abierta en el salón. No una rendija: una ventana de verdad, del tamaño de un plato de cena. Haga frío o calor, llueva o haga viento. Los 365 días del año

Nadie haría eso conscientemente. Y, sin embargo, eso es exactamente lo que ocurre en millones de hogares españoles. No hay ninguna ventana visible, pero la suma de pequeñas infiltraciones de aire (juntas mal selladas, premarcos con grietas, cajas de persiana, pasos de instalaciones) puede equivaler a una abertura de 27 centímetros de diámetro permanentemente abierta al exterior.

Este es el cálculo que acaba de publicar PAPIK Group, constructora de Sant Cugat del Vallès especializada en casas de muy alta eficiencia energética. Y los números, una vez vistos, son difíciles de olvidar.

¿Cómo se mide algo que no se ve?

Los técnicos en construcción eficiente utilizan una prueba llamada test Blower Door: se instala un potente ventilador en la puerta de entrada, se presuriza la vivienda y se mide cuánto aire escapa por todos sus huecos en una hora. El resultado se expresa como n50: cuántas veces se renovaría todo el aire interior de la casa por hora si se mantuviera esa presión.

La media del parque residencial español ronda un n50 de 10. El estándar internacional de eficiencia energética más exigente (el Passivhaus) exige un n50 igual o inferior a 0,6.

Esa diferencia, traducida a centímetros cuadrados de agujero, es 36 veces mayor en una casa convencional que en una casa construida bajo el sistema Eskimohaus de PAPIK Group que ha revolucionado el sector de la construcción.

Lo que se paga sin saber que se paga

Cada litro de aire caliente que se escapa por esas infiltraciones es energía que ya se ha pagado en la factura. Calefacción, gas, electricidad, bomba de calor: da igual el sistema. Si el calor se escapa, el gasto se repite.

Las pérdidas por infiltraciones de aire pueden representar entre el 20% y el 40?l coste total de calefacción de una vivienda convencional. Y no hay termostato ni cambio de tarifa que lo solucione, porque el problema no está en cómo se calienta la casa. Está en que la casa no retiene lo que se calienta.

“El watt que menos contamina es aquel que no se ha consumido”, explica Papik Fisas, fundador de PAPIK Group. Según él, su empresa construye casas que minimizan hasta el extremo el consumo de energía para la climatización. No porque se usen aparatos más eficientes, sino porque la propia casa no deja escapar el calor en invierno ni el fresco en verano.

Pero entonces, ¿cómo respira la casa?

Las casas Eskimohaus incorporan un sistema de ventilación mecánica con recuperación de calor que renueva el aire interior de forma constante, las 24 horas del día. El sistema filtra el aire entrante, eliminando polen, partículas y contaminantes y, en el proceso, recupera hasta el 96?l calor del aire que sale para calentar el aire limpio que entra.

El resultado: aire más fresco y limpio que el del exterior, sin corrientes, sin condensaciones, sin humedades. Y sin pagar energía por renovarlo.

La casa respira bien precisamente porque es estanca: el aire entra por donde tú decides, cuando decides, a la temperatura adecuada.

PAPIK Group no es una empresa recién llegada a la construcción sostenible. Su fundador, Papik Fisas, empezó trabajando como ayudante de carpintero. Con los años, aquella pequeña carpintería fue creciendo, especializándose, y en 2014 construyó la segunda casa certificada bajo el estándar Passivhaus en Cataluña.

Desde entonces, la empresa ha desarrollado su propio sistema constructivo que han denominado Eskimohaus, ha construido cerca de diez proyectos solo en el último año.

Cada casa que construyen pasa el test Blower Door antes de la entrega. No como un trámite, sino como la verificación real de que lo que se diseñó funciona como debe.

¿Y si ya se tiene una vivienda?

El análisis de PAPIK Group no está pensado solo para quien quiere construir desde cero. La empresa señala que una gran parte del problema energético de España tiene solución en el parque ya construido: las rehabilitaciones energéticas pueden mejorar considerablemente la estanquidad y la eficiencia de una vivienda existente y reducir su consumo de forma significativa.

Si se está pensando en construir una casa, hay que evitar que la futura casa tenga una ventana abierta que no se pueda cerrar ni en invierno ni en verano. Es recomendable construir una casa de muy alta eficiencia energética, sostenible y de alta calidad. Se puede calcular el coste con este calculador de presupuestos y empezar a hacer realidad el proyecto.

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