La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha emitido un aviso especial de fenómenos adversos por la llegada de una nueva ola de calor este martes, que afectará especialmente al tercio suroriental, valle del Guadalquivir, valle del Ebro, depresiones del nordeste, valles de los Pirineos e interior de Mallorca hasta el jueves.
El patrón de bloqueo, conformado por una dana estacionaria al noroeste de la Península Ibérica, unido a la presencia de un alta en niveles medios sobre el norte de África, está dando lugar a la intrusión de una masa de aire cálido, seco y con polvo en suspensión sobre el sureste peninsular y Baleares, que en los próximos días se extenderá sobre buena parte del territorio.
En combinación con la insolación propia de esta época del año y la subsidencia generalizada, se espera un ascenso progresivo de las temperaturas, hasta alcanzar valores muy elevados durante esta semana, especialmente en el tercio suroriental, valles de Guadalquivir y Ebro, depresiones del nordeste, valles pirenaicos e interior de Mallorca.
Se espera un nivel de peligro importante o incluso extraordinario durante las horas centrales, especialmente en actividades al aire libre y para personas vulnerables (edad avanzada, enfermedades cardiovasculares, etc.), con noches que serán también muy cálidas.
El nivel de peligro de incendio continuará en aumento hasta situarse en valores extremos, lo que irá acompañado de posibles tormentas vespertinas secas en áreas de montaña del tercio este peninsular.
La evolución de la dana, la presencia de calima, la nubosidad media y alta y la intensidad y dirección del viento, son factores de incertidumbre respecto a la duración e intensidad de la ola de calor, aunque la AEMET destaca que es probable que las temperaturas continúen en valores de peligro importante hasta el próximo fin de semana.
El martes las temperaturas ascenderán en gran parte de la vertiente atlántica peninsular e interior sureste, mientras que podrán descender en zonas del alto Ebro e Ibérica norte.
Con ello, se espera alcanzar los 40 gradis de forma generalizada en el interior del tercio suroriental, sin descartar los 42 grados en zonas bajas, así como en el medio y alto Guadalquivir e interior de Mallorca, y los 37-39 grados en el medio y bajo Ebro, depresiones del nordeste y valles de los Pirineos.
Entre el miércoles 22 y el jueves 23 se espera el punto álgido del episodio. El miércoles las temperaturas continuarán ascendiendo en gran parte de la vertiente atlántica peninsular, extendiéndose los ascensos este día también a la vertiente cantábrica y medio y alto Ebro.
De esta forma, es probable que se alcancen los 40 grados en buena parte de los valles y depresiones del interior del tercio sur, a excepción de Extremadura, y este de la meseta Sur, incluso los 42 grados en el medio y alto Guadalquivir.
Se mantendrán las temperaturas elevadas en el valle del Ebro, depresiones del nordeste e interior de Mallorca, en torno a 39-40 grados, así como en los valles del Pirineo, alrededor de 36-38 grados.
La AEMET ha apuntado también que, con una moderada incertidumbre, durante este día son probables los descensos en gran parte del tercio este peninsular debido a la intensificación del régimen de brisas, por lo que en zonas como en la vega del Segura las temperaturas máximas, aun siendo elevadas, podrían quedar durante esta jornada por debajo de los 40 grados.
El jueves es probable que se intensifiquen los vientos del oeste, dando lugar a un incremento adicional de las temperaturas en la vertiente mediterránea, especialmente en el extremo suroriental peninsular, donde ya se esperaban valores elevados en los días anteriores.
En este caso, es probable que se puedan alcanzar valores de 42-44 grados en interiores del extremo suroriental, especialmente en valles y depresiones, sin descartarlos también en la cuenca del Genil e interior del Guadalhorce.
También se mantendrán muy elevadas las temperaturas en el medio y alto Guadalquivir, valle del Ebro y depresiones del nordeste, en torno a 40-42 grados, así como en el interior de Mallorca y este de la meseta Sur donde se podrían alcanzar los 39-40 grados. También seguirán en valores muy altos en los valles del Pirineo, alrededor de 37-39 grados.
El viernes 24 el escenario más probable apunta a la entrada de una masa más fresca por el noroeste peninsular, que iniciaría un descenso térmico que se iría generalizando en los siguientes días, con lo que es probable que este día ya no se cumplan los criterios de ola de calor, dándose por finalizado este episodio.
En cualquier caso, es probable que el viernes las temperaturas continúen elevadas en numerosas zonas del cuadrante suroriental, medio y alto Guadalquivir, valle del Ebro, depresiones del nordeste e interior de Mallorca, y especialmente en el interior del extremo sureste por el predominio de los vientos terrales.