Un perro aparece por primera vez en una orla universitaria

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Redacción

Abel Beldad, una persona ciega de Ciudad Real afiliada a la ONCE, que se ha graduado en Historia en el campus de Ciudad Real de la Universidad de Castilla-La Mancha, ha conseguido que Desi, su perra guía, su compañera de fatigas en su periplo universitario, salga en la foto de la orla de su curso.

Así, esta perra guía labradora de seis años, aparece en la orla del grado en Historia de la promoción de Beldad “como una compañera más”. “Empezó como una broma de los profesores, que decían que cómo no iba a aparecer, si siempre venía a clase”, y acabó siendo una realidad, explicó Beldad a Servimedia.

“Cuando fuimos a hacernos la foto el del estudio se sorprendió, porque dijo que nunca en 25 años le habían pedido una orla con un perro. Pero ¿Cómo no iba a aparecer Desi?”, destacó el recién graduado, que también reflexionó sobre el papel de la perra guía en su vida. “Mi perra para mí es todo, yo sin ella no sé hacer nada. Primero iba con el bastón, y además me ayudaban mi mujer y mis hijas. Pero con Desi me doy muchos menos golpes y, en la universidad, me lleva a todos lados”, apuntó.

El historiador, ciego desde hace seis años, comentó que empezó a estudiar la carrera a raíz de perder la vista a causa de una atrofia degenerativa en su nervio óptico. “A mí siempre me había gustado la historia, pero, en mi época, no pude estudiar. Fui camarero durante 40 años, y de ellos, durante 20, regenté un bar en Ciudad Real donde estuve hasta que casi no veía. Cuando me quedé ciego, la psicóloga de la ONCE me dijo que tenía que hacer algo para tirar hacia adelante, que no me quedara parado”, relató el afiliado de la ONCE, quien tiene intenciones de continuar con su actividad universitaria estudiando un máster y, posteriormente, haciendo un doctorado.

MINUTO DE ORO

Al respecto del hito alcanzado con su orla como la primera en la que aparece un perro guía, Beldad se mostró «muy contento». Aseguró que sentía que “Desi ha tenido su minuto de oro” y que «se merece todo».

Sobre haberse quedado ciego de mayor, Beldad quiso lanzar un mensaje esperanzador a las personas que están en una situación similar a la suya. Las animó a no quedarse en casa «y continuar con su vida» porque “no son un objeto, un mueble que tiene que permanecer en casa para siempre”, sino que tienen que “integrarse en la sociedad”.

Además de estos ánimos, el recién graduado no se olvidó del papel de entidades como la ONCE, organización a la que se mostró muy agradecido tanto por haberle proporcionado a la perra como por las herramientas que le aporta, como adaptaciones de puesto de estudio y que le permiten estudiar en práctica igualdad de condiciones que sus compañeros videntes.

“Hay muchas herramientas que ayudan a la integración de las personas con discapacidad y muchos organismos comprometidos con nosotros” concluyó.