Trismegistus es una joya diseñada por
Daniele Tascini y Federico Pierlorenzi, que podemos disfrutar en España gracias a la edición de
Maldito Games. Y es que a todos los que nos llama la atención la magia, también nos llama la
alquimia. Así que la premisa de este juego es una oportunidad perfecta para empezar a jugar.
En
Trismegistus nos pondremos en la piel de alquimistas que seguimos los pasos del legendario Hermes Trismegisto. Esto nos lleva a un camino muy claro, competiremos por desentrañar el mayor y más codiciado secreto del universo: la
Piedra Filosofal.
EL MOTOR DE LA ALQUIMIA

A nivel mecánico, estamos ante un
eurogame exigente de
gestión de recursos y
selección de dados, estructurado en tres rondas de juego. En cada una de estas rondas, seleccionaremos exactamente tres dados de una reserva común distribuida en
cuencos alquímicos. Tenemos aquí nuestro primer principio alquímico. Al coger el dado, su potencia es igual al total de dados que haya en ese momento en el cuenco. Esto incluye también el dado que acabas de coger.
Si esperas demasiado para coger el dado que querías, puede perder fuerza porque otros oponentes se han llevado a sus compañeros de cuenco. Afortunadamente, el juego nos proporciona los «
dados etéreos«, que podemos gastar en nuestro turno para potenciar artificialmente el dado que acabamos de coger.
Con la potencia que obtengamos de ese dado sabremos cuántas acciones podremos realizar. Y hay que tener mucho cuidado, porque el color y el símbolo del dado nos obligan a ser extremadamente calculadores. Las acciones básicas nos permiten tanto recolectar materiales (plomo, cobre, estaño y hierro), como conseguir
esencias (sal, azufre, éter y mercurio).
TRANSMUTACIÓN Y EXPERIMENTOS EN TRISMEGISTUS

El núcleo de la jugabilidad de
Trismegistus es la
transmutación. Gastando nuestra potencia y pagando esencias, seguiremos las flechas de nuestro laboratorio para convertir materiales en bruto en sus versiones refinadas (plata y oro). Este laborioso proceso químico exige que la flecha por la que avanzamos coincida con el color del dado que hemos drafteado.
Además, invertiremos nuestras acciones en comprar losetas de
artefactos y adquirir cartas de
experimentos. Completar estos experimentos requerirá tener una serie de materiales refinados y haber avanzado en los cuatro medidores de maestría elemental: Fuego, Agua, Tierra y Aire. Al cumplir estos estrictos requisitos, iremos desbloqueando fórmulas secretas. Estas las encajaremos con mucho cuidado y detalle en nuestro puzle personal para formar, poco a poco, la codiciada
Piedra Filosofal.
ASPECTOS A DESTACAR

Uno de los mayores puntos fuertes de
Trismegistus es la inmensa satisfacción intelectual que produce encadenar
combos. Lograr que una
transmutación te regale una
esencia para avanzar en la maestría de aire es genial. Esto permite desencadenar bonificaciones y completar
experimentos maestros. Es satisfactorio y te da sensación de poder y control.
Otro punto a favor en
Trismegistus es el sistema de
Reacciones. Cuando un oponente realiza su acción principal, nosotros podemos gastar nuestras limitadas fichas de reacción (representadas por unos vistosos rayos) para beneficiarnos pasivamente. Podemos recolectar un material, ganar una esencia, recargar un artefacto o incluso hacer una transmutación gratuita aprovechando el color del dado de nuestro rival. Esto nos hace estar pendientes de la partida incluso en los momentos en los que no es nuestro turno.
Por supuesto, también encontramos algunos puntos flacos como que
Trismegistus no es un título apto para sensibles. Su curva de aprendizaje es empinada y puede resultar frustrante en las primeras partidas debido a unas normas complejas. Sin embargo, hay que destacar la gran mejora visual de esta nueva edición publicada. Ahora el diseño de los laboratorios y tableros es bastante más limpio que en ediciones previas.
En definitiva,
Trismegistus es un reto intelectual que te recompensa enormemente cuanto más lo juegas. Te obliga a pensar y planificar a corto, medio y largo plazo mientras explota la temática de la
alquimia de una forma muy inteligente. Ya se sabe que la Alquimia nunca fue una cuestión sencilla.