Toy Battle de Asmodee irrumpe en el panorama de los juegos de mesa para dos jugadores como una propuesta refrescante que celebra la imaginación y la táctica pura. Y también una noche diferente de San Valentín. Este título nos ha recordado mucho a Clash Royale. Si eres fanático de ese juego de móviles, este juegazo te va a encantar. Y se va a convertir en un habitual en tus noches de juegos con tu pareja.
La premisa es tan directa como encantadora: hemos volcado nuestra caja de juguetes y hemos decidido que es hora de la guerra total. Bajo una estética que recuerda a los mejores dibujos animados actuales, Toy Battle nos invita a comandar ejércitos delirantes donde unicornios, dinosaurios y patitos de goma vikingos luchan por el control de volcanes o cementerios.
Lo que nos ha cautivado de Toy Battle es su capacidad para ofrecer un «crujido» táctico real en partidas que apenas superan los veinte minutos. Es el juego ideal para quienes buscan una experiencia competitiva pero con un tono alegre, logrando que cada enfrentamiento se sienta como una aventura épica narrada desde el suelo de una habitación de juegos. Y sobre todo que cada partida sea diferente debido a su gran variabilidad y cantidad de escenarios.
Toy Battle nos lleva a una batalla de juguetes

Las mecánicas de Toy Battle brillan por su elegancia y accesibilidad, permitiendo que jugadores de todas las edades se sumerjan en la acción casi de inmediato. En vuestro turno, las decisiones se limitan a dos opciones críticas: robar una tropa o jugar una tropa, una simplicidad que oculta una profundidad estratégica fascinante. El juego introduce un sistema de doble condición de victoria que nos obliga a estar siempre alerta.
Podemos capturar el cuartel general enemigo o recolectar medallas esparcidas por el mapa. Esta dualidad de Toy Battle genera una tensión constante, ya que un descuido en la defensa de vuestra base puede significar la derrota inmediata frente a un paracaidista bien posicionado. Además, la variabilidad que aportan sus ocho mapas diferentes asegura que la estrategia que funcionó en el espacio exterior sea totalmente ineficaz en una isla tropical.
En el apartado de componentes y diseño, Toy Battle ofrece una calidad visual sobresaliente con una iconografía nítida que elimina cualquier necesidad de consultar el reglamento durante la partida. Las ilustraciones son vibrantes y llenas de personalidad, logrando que cada unidad se sienta única y especial dentro del campo de batalla.
Sencillo de jugar, aprender, montar y desmontar

Aunque los componentes son principalmente de cartón grueso, su durabilidad y saturación de color son excelentes para un juego de su rango de precio. El uso de palabras clave y habilidades especiales en las tropas añade esa capa de «combo» que tanto disfrutamos los jugadores experimentados, pero sin abrumar a los más pequeños.
Es, en esencia, un diseño «trampa»: parece un juego infantil sencillo, pero esconde un rompecabezas táctico de posicionamiento y flanqueo que satisfará incluso a los veteranos de los juegos de guerra más serios. Por eso lo recomendamos encarecidamente tanto para jugadores veteranos como para introducir a los juegos de mesa a esas personas con las que compartimos otros hobbies y queremos también crear un hábito de juego.
Toy Battle es una adquisición obligatoria para cualquier ludoteca enfocada en duelos para dos personas. Logra ese difícil equilibrio de ser un juego familiar que los adultos quieren jugar una y otra vez debido a su rapidez y satisfacción estratégica. Si quieres una noche de San Valentín en donde el pique sano sea por una batalla de juguetes, este título es tu elección sin lugar a dudas. Nos lo agradecerás.