Splendor duel es uno de esos nombres veteranos que lleva con nosotros tiempo. Asmodee se encarga de traernos esta edición de dos jugadores, que, con elegancia e ingenio, es un plan perfecto para jugar con tu pareja.
LA REINVENCIÓN DE UN CLÁSICO MODERNO

Para contextualizar, debemos hablar de su predecesor. El Splendor original, obra de Marc André, es un titán de la industria. Su elegancia y sus famosas fichas de póker (que representan gemas) lo han convertido en un must de los juegos de mesa. No obstante, tiene esa sensación de “solitario multijugador» donde cada uno optimiza su puzle sin mirar apenas al rival.
Aquí es donde entra la maestría de Bruno Cathala, el diseñador francés coautor de 7 Wonders Duel. Al unirse al proyecto para crear esta versión exclusiva para dos jugadores, Cathala no se ha limitado a reducir componentes; ha deconstruido el juego para inyectarle lo que le faltaba: tensión narrativa y confrontación directa.
A diferencia del original, en Splendor Duel no tendremos acceso a recursos de una pila inagotable. Las gemas se disponen en un tablero central de 5×5, y decidir que ficha es la que queremos nos obliga a pensar. Tendremos que coger hasta tres fichas adyacentes en línea.
Este cambio, aparentemente sutil, transforma la experiencia por completo. Cada movimiento no solo busca el beneficio propio, sino intentar que tu contrincante no acceda a ellas. En este juego, dejar un hueco en el tablero puede ser tan devastador como robar una carta clave. La introducción de los privilegios añade capas de profundidad estratégica.
PARA LOS NUEVOS, CÓMO JUGAR A SPLENDOR DUEL

La premisa es sencilla: somos maestros joyeros compitiendo por recursos. A diferencia de otros juegos donde solo gana quien tiene más puntos al final, aquí la carrera es tensa porque hay tres posibles metas. La partida termina inmediatamente si uno de los dos logra: 20 Puntos de Prestigio, sumando los números grandes impresos en nuestras cartas. 10 Coronas, que son símbolos reales que aparecen en algunas cartas. 10 Puntos en un solo color, o lo que se traduce como monopolio, es decir, si conseguimos 10 puntos solo en cartas azules, por ejemplo.
En nuestro turno, tenemos que realizar una acción a elegir entre las siguientes: Coger Gemas del Tablero: Aquí está la magia. Podemos coger hasta 3 fichas del tablero central, pero con una condición, deben estar adyacentes y en línea ininterrumpida (horizontal, vertical o diagonal). No podemos saltar huecos vacíos. Se trata de un puzle espacial: al coger las nuestras, rompemos las líneas que podría necesitar nuestro rival.
Otra acción es reservar una Carta y coger Oro: Si vemos una carta que nos interesa mucho (o que sabes que tu pareja necesita desesperadamente), puedes «reservarla». Te la llevas a tu mano y recibes una ficha de Oro, que funciona como comodín para cualquier color. Y por último, comprar una Carta de Joya: Pagaremos el coste indicado en la carta. Esa carta se coloca frente a nosotros y se queda ahí toda la partida.
Lo brillante de Splendor duel es que las cartas que compramos no son solo puntos; son descuentos permanentes. Si compramos una carta de joya azul, a partir de ahora, todas nuestras futuras compras nos costarán una ficha azul menos. Muchas cartas tienen habilidades especiales que se activan al comprarlas: Jugar de nuevo: Un turno extra letal. Robar: Le quitas una gema (no oro) a tu rival. Sí, esto provoca discusiones. Privilegio: Cogemos un pergamino que nos permite, en turnos futuros, coger una gema extra del tablero antes de nuestra acción principal.
CONCLUSIONES

¿Por qué considero este juego el plan ideal para San Valentín? Porque os obligará a estar de verdad centrados en vosotros y vuestra pareja, sin distracciones. Splendor Duel exige concentración plena. Requiere observar a tu contrincante, descifrar su estrategia y reaccionar. El juego es rápido, dinámico y muy adictivo. Es probable que la primera partida sea de toma de contacto, pero la segunda será la revancha.