Space Park Reseña – La estrategia es indispensable en el nuevo juego de Tranjis

Nacho Pérez

En el saturado mercado actual de los juegos de mesa, encontrar un título que logre el equilibrio perfecto entre profundidad estratégica y brevedad es una tarea compleja. Sin embargo, Space Park de Tranjis Games emerge como una propuesta refrescante que parece diseñada específicamente para el jugador moderno. Diseñado por Henry Audubon, este título nos invita a convertirnos en turistas cósmicos en un universo retro-futurista.

A diferencia de otros juegos de gestión de recursos que requieren horas de configuración y manuales densos, Space Park apuesta por la elegancia mecánica. Desde el primer contacto con la caja, percibimos que no estamos ante un producto genérico, sino ante una experiencia cuidada que respeta el tiempo del usuario, ofreciendo partidas de entre 20 y 40 minutos que dejan una satisfacción duradera sin agotar mentalmente a los participantes.

La verdadera genialidad de Space Park reside en su sistema de cohetes compartidos, una mecánica que rompe con el individualismo tradicional de muchos juegos de estrategia. En lugar de mover fichas propias, todos los jugadores interactúan con tres cohetes comunes que se desplazan por un tablero modular de losetas hexagonales.

Space Park: Partida de 1 a 4 de unos 30 minutos

Esta dinámica genera un flujo de juego orgánico y altamente interactivo: cada vez que elegimos una acción en Space Park, no solo estamos beneficiando nuestra propia recolección de Cristales (Solar, Marino o Lunar), sino que estamos alterando físicamente las opciones disponibles para el siguiente turno.

Esta capa de «bloqueo indirecto» añade una profundidad sorprendente; a veces, la mejor jugada no es la que nos da el recurso que necesitamos, sino la que desplaza el cohete lejos del alcance de un oponente que está a punto de puntuar. Es un baile táctico constante que nos obliga a mantener la vista en los movimientos ajenos, evitando el temido efecto de «solitario multijugador».

En este juego debemos conseguir la mayor cantidad de puntos y emblemas. Para ello tenemos un tablero que en cada partida variará. Y tres cohetes que van girando y no pertenecen a nadie. En cada turno elegiremos un cohete, haremos la acción sobre la casilla en donde está y lo moveremos 1 posición saltando las casillas ocupadas. Cada baldosa nos da gemas, un robot o su controlador… Por eso es tan estratégico, porque moveremos el cohete a otro lugar.

Mucha estrategia familiar

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Dado que los cohetes de Space Park se mueven en sentido horario al siguiente espacio disponible, nuestra decisión actual dicta las opciones del rival. Antes de aterrizar en un planeta, debemos preguntarnos: «¿A dónde enviaré este cohete y qué recurso le estaré dejando en bandeja al siguiente jugador?». A veces, es preferible tomar una acción ligeramente menos óptima para nosotros si eso significa alejar un cohete de una casilla crítica rival.

Una de las losetas a las que  menos caso hacemos es la de Arcade Astral. Conseguir el pase de Viaje Rápido es vital. Esta habilidad nos permite mover un cohete a cualquier destino, rompiendo la restricción del movimiento horario. En el tramo final de la partida, tener el control absoluto sobre la posición de los cohetes es la diferencia entre una posible derrota o una victoria inesperada.

Space Park también cuenta con un modo de un solo jugador. Si jugamos en solitario, nuestra prioridad debe ser predecir los movimientos del robot. Dado que este bot bloquea casillas de forma sistemática, debemos aprender a «cebarlo» hacia zonas que no necesitemos de inmediato, despejando el camino hacia los planetas con las gemas más valiosas para nuestra estrategia actual.

Los cohetes no son de nadie

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Para quienes llevamos vidas frenéticas, donde las responsabilidades familiares o el trabajo fragmentan nuestro tiempo libre, Space Park se revela como un aliado excepcional. La modularidad de su tablero y la claridad de su iconografía permiten que la preparación de la partida se realice en apenas un par de minutos. Incluye también un modo solitario muy bien resuelto que nos enfrenta a un «Explorador» robótico.

No podemos ignorar el impacto visual y táctico que ofrece Space Park. Además los componentes, especialmente las gemas de resina con sus distintos acabados y colores, elevan la experiencia sensorial y justifican su presencia en cualquier estantería. Si estás en búsqueda de un título de montaje sencillo, reglas fáciles pero con bastante chicha, el nuevo juego de Tranjis Games es tu opción ideal.

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