Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid acogen desde este jueves y hasta el próximo domingo la obra de teatro documental ‘Seré’, un singular montaje en el que el actor argentino Lautaro Delgado presta su cuerpo a la voz real de Guillermo Fernández, superviviente de la dictadura militar argentina.
La propuesta, según ha indicado el espacio cultural en un comunicado, está incluida en la programación de Canal Hispanidad y está basada en la declaración que Fernández, también actor, realizó como testigo en el Juicio a las Juntas de 1985, proceso histórico en el que se condenaron crímenes de lesa humanidad y violaciones de derechos humanos cometidos durante la dictadura que gobernó Argentina entre 1976 y 1983.
Fernández fue detenido y torturado en la Mansión Seré, uno de los centros clandestinos de detención del régimen militar, del que logró escapar. Su testimonio, grabado durante aquel juicio, constituye la materia prima de este montaje, que recupera literalmente sus palabras sobre el escenario.
El dispositivo escénico es el principal rasgo distintivo de la obra. Delgado actúa como un muñeco de ventrílocuo: articula los gestos y movimientos, pero la voz que escucha el público es la grabación original de Fernández. El intérprete «hace como que habla», aunque lo que resuena en la sala es la declaración judicial del superviviente, convertida en columna vertebral de la representación.
Estrenada en Buenos Aires en 2024, ‘Seré’ está codirigida por el propio Delgado y la actriz y directora Sofía Brito, quienes firman también la dramaturgia. Con una escenografía austera –una silla, un micrófono de pie y una mesa con diversos objetos– el montaje sitúa al espectador en un espacio que evoca una sala de interrogatorio.
A medida que avanza el testimonio sonoro, Delgado transita de la quietud inicial a la recreación física de los episodios narrados por Fernández: la detención, el cautiverio y las torturas. «El eje es el poder de la palabra. Cómo gracias a los testimonios los responsables de ese horror, la desaparición sistemática de personas, hoy todavía cumplen condena. La palabra como posibilitadora de justicia, de no olvidar, de no callar», ha señalado Delgado.