Se analizan las publicaciones de ‘influencers’ en redes para detectar publicidad encubierta

Redacción

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) quiere elaborar un trabajo de análisis y consulta del contenido audiovisual que determinados ‘influencers’ publican en sus perfiles de redes sociales como Instagram, TikTok o YouTube, para detectar posible publicidad encubierta.

Así, la Secretaría General de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha formalizado tres contratos para la asistencia técnica necesaria para la elaboración del estudio, según publica este viernes el Boletín Oficial del Estado (BOE).

Tras recibir las distintas ofertas, ha resultado adjudicataria Primetag SA, una compañía tecnológica y de análisis de datos portuguesa, especializada en el marketing de influencers, que opera en más de 50 mercados. El valor de las tres ofertas seleccionadas asciende a un total de 32.800 euros.

La CNMC supervisa el cumplimiento de la normativa audiovisual por parte de los prestadores del servicio de comunicación audiovisual y de los llamados usuarios de especial relevancia (UER) en plataformas de intercambio de vídeos.

Estos usuarios –popularmente conocidos como ‘influencers’– no están sujetos a esta normativa en todos los casos, sino solo cuando cumplen determinados requisitos, como alcanzar un nivel significativo de ingresos, audiencia o actividad establecidos en la regulación.

En los casos analizados recientemente, la CNMC ha requerido a varios de estos usuarios que adapten la forma en la que identifican la publicidad en sus contenidos.

«El objetivo no es solo corregir conductas concretas, sino también clarificar las reglas del juego y fomentar una publicidad transparente en redes sociales», explica el organismo supervisor.

De este modo, la normativa establece que cuando un contenido tiene una finalidad comercial, debe indicarse sin ambigüedades; la identificación debe aparecer de forma visible en el propio contenido audiovisual, ya que muchos usuarios consumen estos vídeos sin leer la descripción.

Asimismo, según detalla la CNMC, expresiones como «embajador de marca», «colaboración» o similares pueden resultar confusas y no siempre permiten identificar claramente la naturaleza publicitaria del contenido. Para cumplir correctamente la normativa, la indicación debe ser «explícita, directa y fácilmente reconocible».

Si el vídeo contribuye a promocionar una marca o producto, puede tener carácter comercial, incluso si no estaba previsto en un contrato o no se ha recibido un pago específico, advierte el organismo, que añade que algunos productos tienen normas adicionales como los de salud.

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