Screamer tiene su fecha de lanzamiento fijada para el 26 de marzo de 2026. El mítico nombre que el estudio Graffiti (los que hoy en día conocemos como Milestone) lanzó allá por 1995 para MS-DOS. Lo que Milestone y PLAION traen no es un simple lavado de cara. Se trata de una reinvención total, un reinicio que coge la esencia de aquel clásico y le inyecta estética anime.
El juego llegará a la actual generación y compatibles, estando disponible para PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC (Steam y Epic Games). Milestone ha apostado fuerte, lanzando el juego con un precio base de 69,99 euros en su edición estándar y opciones Echo o Collector’s Edition para quienes quieran llevarse figuras (y el steelbook) a casa.
NARRATIVA POTENTE EN SCREAMER

Uno de los aspectos que más suele fallar en los juegos de conducción arcade es la narrativa. Por lo general, somos un piloto anónimo que quiere ser el número uno, y fin de la historia. Sin embargo, Screamer introduce una narrativa muy apoyada en cinemáticas y diálogos, con una historia y personajes que nos acompañan carrera tras carrera. El juego está dividido, en varios modos de juego, la parte narrativa está enfocada en el Torneo, la historia contada por capítulos.
La acción nos traslada a un entorno futurista donde la ambición y la venganza son el pan de cada día. Existen cinco equipos de pilotos (los Screamers), y cada uno cuenta con sus propias motivaciones, vehículos y tramas. De fondo, una autoridad misteriosa que lo controla todo y cuyas oscuras pretensiones deberemos descubrir a base de correr durante kilómetros y kilómetros. El avance de la historia está basado en diálogos y videos. Las secuencias cinemáticas se intercalan constantemente entre las carreras y La historia se estructura casi como una serie anime por capítulos.
CONDUCCIÓN A DOBLE JOYSTICK Y SISTEMA ECHO

Screamer ha implementado un sistema de control de doble joystick que cambia por completo nuestra forma de entender un arcade de carreras. El Stick Izquierdo sirve para girar, como es común. El Stick Derecho: Tiene una función vital, derrapar. En unas curvas te basta con girar normalmente, pero en las más pronunciadas debes usar el derrape manual, el cual es tremendamente sensible a la cantidad de fuerza que ejerces sobre el joystick. Todo esto mientras aplicas la presión adecuada en los gatillos de acelerador y freno.
En muchos momentos será necesario usar ambos sticks a la vez para clavar el vértice de la curva. Y añadido a esto, el cambio de marchas. No es fácil de jugar de buenas a primeras, ni mucho menos sencillo de dominar.
El Sistema ECHO es la innovación tecnológica instalada en todos los coches del torneo, y nos permite acumular dos tipos de energía. Una para dar acelerones (hacer cambios de marcha «perfectos» pulsando un botón en el momento exacto permite rellenar esta barra más rápido). Y la otra, un teletransporte que permite dar saltos para adelantar a contrincantes. El caos que se genera en el asfalto es inmenso. Al igual que en un Mario Kart es crucial usar los objetos estratégicamente, aquí debes vigilar tu indicador de energía. El momento en el que la uses, será crucial.
MODOS DE JUEGO EN SCREAMER

Aunque el principal fuerte de Screamer es el modo historia, encontramos dentro del Arcade, diferentes modalidades. Dentro del modo Arcade, varias opciones como el desafío de puntuación. La carrera por equipos (De dos a tres pilotos por escuadra. Es una mezcla cooperativa-competitiva, ya que se suman los puntos obtenidos por cada piloto). El desafío de overdrive. Las carreras por puntos de control (atravesando metas volantes) o las contrarreloj.
Todo esto, sumado al juego cruzado online ((necesaria suscripción en consolas) para 16 jugadores y el impagable multijugador local a pantalla partida de 2, 3 y 4 jugadores, al más puro estilo años 90s.
En definitiva, Screamer cuenta con una historia absorbente al más puro estilo anime. Un elenco de personajes con identidad propia y un multijugador de lo más variado. Este nuevo título hará que no solo los antiguos fans de la saga puedan disfrutarlo, sino que también sea un reto para los nuevos pilotos.