Repsol lanza plan inversor récord de hasta 19.000 millones a 2027 y destinará 10.000 millones a accionistas

Redacción

Repsol invertirá una cifra récord de entre 16.000 y 19.000 millones de euros en los próximos cuatro años (2024-2027) para acelerar su plan de trasformación hacia una compañía cero emisiones netas y protagonista en la transición energética.

Todo este esfuerzo inversor se verá acompañado de una rentabilidad garantizada para su accionista, con una retribución de 10.000 millones de euros, a través del pago del dividendo en efectivo -4.600 millones de euros- y de la continuidad en los programas de recompra de acciones durante el periodo -unos 5.400 millones de euros-, según la actualización del plan estratégico presentado por la compañía.

La nueva ‘hoja de ruta’ del grupo, después de pulverizar con dos años de antelación gran parte de los objetivos marcados en la anterior, incide así en el camino de profundizar en una transición energética rentable de la compañía y en priorizar «las inversiones en el actual portafolio integrado de activos de calidad y en iniciativas bajas en carbono, así como una atractiva retribución al accionista y el mantenimiento de la fortaleza financiera», indicó la compañía.

De estas inversiones, cuya situación en la parte alta o baja de esa horquilla de 16.000-19.000 millones de euros se modularán en función del escenario macroeconómico, la evolución de la tecnología y de la regulación, la madurez de los proyectos y el avance en la rotación de activos y las desinversiones previstas, el 60% tendrá por destino la Península Ibérica, mientras que Estados Unidos supondrá el 25%, los dos grandes focos geográficos para el grupo.

Repsol acelera así su plan inversor para los próximos años, ya que en el último preveía unas inversiones de 19.300 millones de euros, aunque en un periodo de cinco años (2021-2025).

Este aumento de la retribución a sus más de 520.000 accionistas y de las inversiones hasta 2027 estará respaldado por una sólida generación de flujo de caja operativa, que ascenderá hasta 29.000 millones de euros en el conjunto de los cuatro años, y en el bajo nivel de endeudamiento de la compañía, que se cifra en 2.096 millones de euros a 31 de diciembre de 2023 -6,7% sobre el capital empleado-.

No obstante, Repsol mantiene todavía en todo lo alto las espadas con el Gobierno español y, dentro de su negocio industrial, condiciona unas inversiones netas de entre 5.500 y 6.800 millones de euros para la transformación de sus instalaciones industriales y desarrollar iniciativas bajas en carbono a la evolución del marco regulatorio y fiscal en España.

La petrolera ha sido una de las compañías más beligerantes ante el impuesto extraordinario que estableció el Gobierno para la banca y las energéticas para hacer frente a la crisis por la guerra de Ucrania, siendo además la empresa más perjudicada con unos 450 millones de euros, y ya llegó a amenazar con llevarse proyectos fuera de España si se mantenía en el tiempo el gravamen.

Las inversiones en iniciativas bajas en carbono del grupo seguirán ganando peso dentro de la transformación de la empresa y representarán un 35% del total.

Además, la compañía también seguirá su escalada en el negocio de electricidad y gas y aspira a duplicar en 2027 su cifra de clientes hasta los cuatro millones.

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