La escritora catalana Regina Rodríguez Sirvent, autora del fenómeno literario ‘Les calces al sol’, regresa con la publicación este martes de ‘Crispetes de matinada’, una novela en la que vuelve al universo de Rita Racons: «Lo que me lleva a escribir es pasarlo bien, disfrutar del viaje» que supone la escritura.
En un encuentro con medios, ha asegurado que no ha sentido el corsé de la responsabilidad de una segunda novela y que vuelve a apostar por las emociones, la autoficción y el humor: «Me liberé al 100% del peso, si no no tiene sentido. Pasas horas ante el teclado. No quería ir a sufrir».
‘Les calces al sol’ (La Campana) ha publicado 23 ediciones en catalán, con unos 100.000 ejemplares vendidos, en castellano ha vendido unos 25.000 ejemplares, un éxito que la autora vivió en su inicio ingresada en el hospital y que le dio «un extra de energía y más perspectiva».
‘Crispetes de matinada’, publicada en catalán por La Campana y en castellano por Suma, recupera el personaje de Rita ocho después de ‘Les calces al sol’, encadenando trabajos precarios y su sueño de escribir una novela, y encontrando en Barcelona a otras personas que la hacen sentir viva, amistades indestructibles y amores que desafían el destino.
LOS SUEÑOS
Rodríguez Sirvent (Alp, 1983) ha afirmado que para ella ‘Crispetes de matinada’ es la novela de la que no querría irse nunca, y ha subrayado que trata sobre los sueños: «Si tienes un sueño, aunque sea creativo, inténtalo» como la protagonista de sus novelas, ha dicho.
Ha afirmado que en esta segunda novela, situada ocho años después de la anterior en un momento de la aparición incipiente de los ‘coworking’ en Barcelona, Rita Racons «vive en un desbarajuste vital, va avanzando» y empieza a afrontar problemas vitalmente determinantes.
Es en uno de estos incipientes ‘coworking’ –inspirado en uno del barrio de Gràcia– donde conoce a una serie de personajes que están buscando como ella un horizonte y un sueño, jugando con «la magia del garaje de Sillicon Valley».
Ha admitido que vuelve a ser una historia muy suya, por lo que tenía sentido recuperar el sentido de Rita Racons, a quien acompañan otros personajes de la anterior novela que «han ido picando a la puerta» para entrar.
EL HUMOR, PARTE DE SU ADN
Regina Rodríguez Sirvent ha dicho que el humor es indisociable de ella, «va con el ADN», se ha autodefinido como ‘escritora jardinera’ que observa como todo va floreciendo, aprovechando todas las experiencias –como la de guía gastronómica para turistas– y jugando con la autoficción.
Ha explicado que no se puede desvincular del humor, «es uno de los motores para sentarse ante la pantalla», y ha señalado que si no se ríe con fuerza al escribir no avanza en la novela.
«Si no me lo paso bien escribiendo, no tiene sentido ni para mi ni para nadie», ha subrayado la escritora, quien ha sostenido que se puede leer esta novela sin haber leído la anterior, y posteriormente leer ‘Les calces al sol’ como una especie de precuela.
Ha rememorado que hace justo cinco años escribió un correo electrónico al editor de La Campana, Joan Riambau, con ‘Les calces al sol’, en un momento que estaba en Estados Unidos y en paro, y ha celebrado que tantos lectores de edades muy diferentes se le acerquen para hablar de lo que les ha supuesto la novela.
Respecto a Sant Jordi, ha afirmado que se trata de «un universo en sí» ante el que está muy emocionada, y ha remarcado que entre ‘Les calces al sol’ y ‘Crispetes de matinada’ es una vida entera y Sant Jordi representa el fin de año.
‘Les calces al sol’ ya prepara una adaptación cinematográfica, que se encuentra en fase de guión: «Quieren que todo me parezca bien», ha explicado Rodríguez Sirvent, quien en esta fase no está involucrada en la redacción.