Piles es un título que Asmodee ha traído al mercado español para añadir un toque extra de frenetismo a nuestra vida. Este, sustituye los largos turnos de reflexión por una explosión de adrenalina en tiempo real.
Piles, diseñado originalmente por el equipo estadounidense Lost Boy Entertainment, se presenta como un juego de cartas de colección de sets. Diseñado para grupos de 2 a 8 jugadores y apto para todos los públicos. Su idea central es ordenar nuestro armario, o la colada, es decir, nos invita a ordenar ropa. Pero te garantizo que emparejar calcetines y agrupar jerséis nunca fue una experiencia tan estresante, caótica y asombrosamente divertida.
¿DE QUÉ TRATA PILES?

La jugabilidad de Piles es engañosamente sencilla, pero al abrir la caja, nos encontramos con un mazo de 200 cartas. Estas tienen diferentes prendas de vestir y accesorios: gafas, gorros, camisetas, pantalones, etc. El objetivo del juego es ser el primer jugador en conseguir que todas sus pilas de cartas sean conjuntos idénticos de la misma prenda. Por ejemplo: cuatro camisetas con el mismo diseño, aunque varíen en color.
La preparación de la partida es muy sencilla, un visto y no visto. Dependiendo del número de jugadores, se selecciona una cantidad específica de sets de cartas. Además, el juego incluye una tabla en la tapa de la caja, para no tener que memorizar esto. Se barajan y reparten seis montones de cuatro cartas boca abajo a cada jugador, alineadas frente a ellos. En el centro de la mesa, al alcance de todos, pondremos las cuatro cartas restantes, también boca abajo.
Y aquí es donde se desata el caos en Piles. Alguien hace una cuenta atrás y se voltean las cuatro cartas del centro, a partir de ese milisegundo, no hay turnos. Todos los jugadores juegan a la vez de forma simultánea. No obstante, este caos está regido por una serie de reglas que todos debemos respetar durante la partida.
REGLAMENTO DE LA PARTIDA

Solo puedes tener una pila en la mano al mismo tiempo. No puedes coger dos montones a la vez ni mezclarlos entre sí. Otra regla es, que el intercambio es de uno en uno. Ves una carta en el centro de la mesa que te sirve para la pila que tienes en la mano. Antes de poder cogerla, tendrás que descartar primero una carta de tu mano al centro (boca arriba) y luego recoger la que necesitas. Date prisa, puede robarla otro jugador mientras piensas que descartar.
El tamaño de la pila es inamovible, es decir, tus montones de cartas en la mesa deben tener siempre exactamente cuatro cartas. Cuando logras que las cuatro cartas de la pila que tienes en la mano formen un conjunto válido, colocas esa pila boca arriba frente a ti. La partida es una carrera contrarreloj donde los jugadores no paran de coger, mirar, descartar y robar cartas del centro a una velocidad de vértigo. El primero en lograr que sus seis pilas estén completas y bocarriba, grita «¡Piles!» a pleno pulmón, ganando la partida.
CONCLUSIONES

Piles no viene a redefinir el diseño de los juegos de mesa modernos ni a ganarse un premio a la innovación mecánica. Su objetivo es generar risas, gritos, piques sanos y elevar el ritmo cardíaco de la mesa. Sin embargo, hay un detalle a tener en cuenta respecto a los materiales. Al tratarse de un juego de agilidad física donde todos los jugadores van a lanzarse al centro de la mesa a por la misma carta, estas van a sufrir. La idea de enfundar las cartas no es una locura, aunque mezclar 200 cartas enfundadas suponga un reto en sí mismo.
Si buscas un título que puedas sacar a la mesa en cualquier situación, con cualquier tipo de persona o idioma. Piles es una adición fantástica para tu colección con garantía de mucha diversión.