Paz Padilla ha visitado este martes ‘El Hormiguero’ para presentar su nuevo libro, ‘Alzar el duelo’, en el que, tras la publicación de ‘El humor de mi vida’ en 2021, vuelve a sincerarse a corazón abierto sobre las dolorosas experiencias que han marcado su vida, y cómo logró superar las muertes de tres de sus grandes pilares: su marido, Antonio Juan Vidal, y su madre, Dolores Díaz, en 2020; y su hermano Luis en 2024.
Como ha confesado al inicio de su charla con Pablo Motos, «cada duelo se olvida lo anterior y tienes que volver a aprender». «Yo tenía que volver a vivir pero no sabía cómo» ha reconocido haciendo referencia a la muerte de su pareja por un tumor cerebral. «En mi casa vivía Antonio conmigo, su hija que estaba muchas veces con nosotros, y Anna, que ya se había independizado pero no quería dejarme sola. Cuando sucede el entierro, me voy a casa, y en mi casa éramos cuatro, y cuando yo abro la puerta ya no hay ninguno de los tres» ha recordado emocionada, asegurando que ahora que «pasaba de ser la Mari Paz a ser viuda, tenía que volver a vivir con la realidad que tenía y entendí que en una vida hay muchas vidas».
Lo que le dio las fuerzas necesarias para seguir adelante y reconstruirse fue que «Antonio hubiera querido que viviese. De ahí que ‘Alzar el duelo’ hable de que hay vida después del duelo, y se puede ser feliz de nuevo».
Sin embargo, la vida le tenía preparada otra durísima prueba, la muerte de su «hermano del alma», Luis, de manera repentina a los 57 años a finales de 2024. Como ha relatado conmovida, «un mes antes de fallecer mi hermano estaba con el ánimo devastado» y decidió llevárselo de viaje con ella a Bután, convencida de que «le voy a meter yo en todos los templos allí y va a venir cambiado».
«Yo recuerdo ese viaje y digo, qué bonito que me fui con mi hermano» ha apuntado, revelando que una de las cosas más bonitas de su última aventura juntos fue que le ‘enseñó’ a decir ‘te quiero’ «porque a él le costaba mucho y yo se lo digo a todo el mundo porque no sé mañana dónde vamos a estar». «Me acuerdo de que los últimos días antes de que falleciera ya me lo decía», ha desvelado, rememorando que Luis le dijo «cada vez que yo le digo a alguien te quiero, siempre estoy pensando en ti».
Una entrevista en la que Paz se ha sincerado sobre un durísimo acontecimiento que vivió siendo una adolescente y que no había hecho público hasta ahora: sufrió una agresión sexual por parte de una persona cercana a su familia cuando tenía solo 14 años. «Vivo un trauma que no me esperaba. No sabía cómo digerirlo, me destrozó la vida» ha expresado entre lágrimas.
«Fue un abuso que tuve con una persona muy cercana a la familia, alguien que entraba y salía de mi casa constantemente, algo que nunca pensé que eso me podía suceder» ha continuado, explicando que aunque en un principio fue algo que se «bloqueó y olvidó», con el paso de los años afloró a su memoria. «Con el tiempo empezaron a venirme flashes, tenía ataques de ansiedad y creía que me lo estaba imaginando, pero esas imágenes se reproducían cada vez con más frecuencia. Empiezo a tratarme y soy consciente de lo que me ha sucedido» se ha sincerado conmovida.
«No se lo cuento a nadie porque aparece la culpa. Me culpaba por no haber gritado, no haberme resistido… Tampoco lo conté por la vergüenza, porque la sociedad no te lo permite, la gente te mira con pena y no me gusta» ha expresado, admitiendo que aunque aquello la «martirizó» durante mucho tiempo, fue cuando su hija Anna cumplió la edad que ella tenía cuando sufrió el abuso, 14 años, «empiezo a sentirme como la víctima y entiendo que la culpa no era mía, empecé a sanar y se lo conté a ella, porque usaron mi cuerpo pero no mi espíritu. Se aprovecharon de una criatura inocente y me destrozó la vida. Tenemos que pedir ayuda porque el tiempo no cura. Yo tuve que aprender a perdonarme».
Sin embargo, nunca tuvo fuerzas de decírselo a su madre, como ha confesado entre lágrimas. «Nunca se lo conté, Pablo. Murió mi madre… Fíjate que tengo 56 años y todavía me cuesta. No se lo conté porque pensé que ella iba a sufrir mucho y eso me atormentaba» ha expresado.