Obligados a abandonar su tren en Sahagún (León) porque el maquinista había «cumplido su jornada»

Redacción

Una nuvea situación surrealista se ha vivido en un tren de Renfe este pasado 28 de marzo cuando varias decenas de pasajeros han tenido que abandonar su tren en Sahgún (León) porque el conductor había «cumplido su jornada como maquinista». Así lo ha narrado en X uno de los pasajeros, que ha acompañado su protesta con vídeos e imágenes de lo ocurrido.

Todo ha sucedido en un tren de Renfe que debía llegar a las 21:30 del pasado miércoles 28 de marzo a la estación de León. Todo parecía discurrir con normalidad pero en la parada de Sahagún, que está dentro del trayecto marcado, comenzó el caos.

«Tras 20 minutos detenidos, el revisor comunica que no va a arrancar», cuenta el pasajero, que añade que «la excusa que nos pone (Renfe)» es que «León no admite trenes». Además, explica que la solución que les ofrecen es que varios autobuses terminen el trayecto por carretera.

Pero la excusa no era más que una mentira ya que como el propio pasajero relata, Renfe desveló la verdad sobre la incidencia. «Tras cerca de 1 hora parados sin saber el motivo descubrimos que la incidencia no es otra que el maquinista ha terminado su jornada laboral», comparte el pasajero en X. «Curiosamente, el mensaje que aparecía en las propias pantallas de la estación se esfuma en minutos», añade.

Al parecer, según ha asegurado Renfe, el conductor del tren había tenido un servicio anterior en el que por culpa de una incidencia había tenido que trabajar 88 minutos más. Y ante la imposibilidad legal de que el maquinista condujera durante más tiempo, se vieron obligados a detener el tren.

Al final, todos los pasajeros tuvieron que, una hora después, seguir por carrtera. «Un primer autobús llega sobre las 22:00h y 40 personas se montan a la carrera sin que el resto sepamos nada, la situación es hasta cómica y la hora de llegada se pospone a las 22:45», relata el pasajero, que añade que el propio maquinista también viajará en autobús con ellos hasta León.

Los otros dos autobuses llegan más tarde y «tras 120 minutos dentro del vagón», son trasladados el resto de pasajeros hasta León, donde llegán «dos horas y media después de la hora prevista». Para el pasajero, «el caso es uno más dentro del caos de Renfe en este tipo de trayectos. Excusas, cachondeo y sobre todo falta de profesionalidad». «Basta ya de reírse de la gente», finaliza a modo de protesta su relato.

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