Ó Terraza & Music Bar llega a LaFinca, el nuevo proyecto de Barbillón en Madrid

Redacción

Con catorce años desarrollando proyectos de restauración en el noroeste de Madrid, Barbillón Family & Corp. amplía su presencia en la zona con la apertura de Ó Terraza & Music Bar en LaFinca (Pozuelo). Un movimiento coherente con su trayectoria territorial que refuerza su manera de entender la restauración, espacios con identidad, capaces de generar hábito y convertirse en punto de encuentro habitual. Ó Terraza & Music Bar es una evolución natural de esa filosofía.

Ó Terraza & Music Bar, no es solo una terraza o un restaurante. Es un espacio vivo con pulso propio, donde el día se estira sin esfuerzo, donde se empieza desayunando sin prisas y se acaba bailando sin haberlo planeado. El nuevo proyecto del grupo Barbillón Family & Corp. en LaFinca (Pozuelo) nace con una ambición clara, concentrar en un único espacio todo lo que apetece hacer durante el fin de semana con la gastronomía como eje y el ambiente como hilo conductor.

Ó Terraza & Music Bar se presenta como un concepto con identidad propia desde la mañana hasta la noche. Este nuevo local cuenta con 500 m2 y está dividido en distintos espacios. Abre de jueves a domingo con un ritmo reconocible: los jueves arrancan por la tarde; viernes, sábados y domingos el espacio se activa desde el brunch, transita por el aperitivo, la comida y la sobremesa, y se transforma de manera orgánica en tardeo, cena y cócteles con música y pequeños conciertos en directo. Aquí no hay cambios bruscos, sino una evolución natural del día hacia la noche. Este horario marca el punto de partida que prevé ampliar su actividad con la llegada del buen tiempo.

Ó Terraza & Music Bar plantea una ecuación poco habitual en el entorno, buen producto acompañado de una estructura de precios flexible y adaptados a cualquier expectativa, que permite distintos niveles de experiencia sin condicionar el disfrute. La carta mantiene un estándar elevado con un ticket medio en comidas y cenas a partir de 35 euros, mientras que la coctelería arranca desde los 9 euros, ofreciendo un rango amplio en el que es el cliente quien decide hasta dónde quiere llegar. No se trata de limitar la experiencia, sino de abrirla.

La gran terraza aclimatada constituye el propio restaurante y ha sido concebida para disfrutarse durante todo el año. Inspirada en el Mediterráneo, apuesta por materiales orgánicos y fibras naturales, maderas claras y una paleta cálida que refuerza esa sensación de luz, conectan con la naturaleza y aportan autenticidad. Confortable en invierno y plenamente abierta en verano, cuando las temperaturas suben se despliega y se extiende hasta el estanque, integrando el agua y la vegetación en la experiencia y convirtiéndose en un auténtico oasis, donde el tiempo se detiene y cada momento se disfruta sin prisas. La iluminación, cuidadosamente diseñada, acompaña el paso del día y construye una atmósfera elegante, fresca y relajada.

La propuesta gastronómica, respira también ese Mediterráneo contemporáneo. Producto de primera calidad, técnica precisa y una carta pensada para compartir. Desde los primeros bocados, la intención es clara, convertirse en imprescindibles con propuestas como: el bocado de ensaladilla con tartar de gamba blanca de Huelva sobre patata crujiente, la gilda con carpaccio de lomo bajo o el saam de rejos de calamar en tempura con mayonesa picante de harissa que marcan el tono. A ello se suman, ostras, vieras y hogazas tostadas con stracciatella y anchoa 00 o pulpo y scarmorza del Cantábrico. La sección de producto en estado puro refuerza ese carácter gastronómico con la gamba blanca de Huelva en distintas elaboraciones, almejas a la brasa con beurre blanc o marinera o sus famosas tablas especiales de ibéricos y quesos pensados para abrir mesa y conversación.

En los principales, la carta combina técnica y guiños reconocibles. El falso wellington de solomillo con salsa périgourdine de trufa y portobello en croissant tostado, la lasaña de centollo gallego gratinada en su concha con bechamel de su coral o el falso riso meloso de bogavante cocinado en caldo de marisco dialogan con clásicos contemporáneos como el lomo bajo madurado al Josper, el solomillo empanado en panko con huevo campero y trufa negra o la lubina atlántica para compartir, preparada a la sal, a la brasa o frita. No faltan platos pensados para alargar la sobremesa: huevos fritos con chipironcitos, con carabinero o con judías de Kenia y jamón ibérico, entre otros.

El apartado más goloso mantiene el tono con un magnífico Ó Flurry con crema de pistacho y chocolate rallado o el bollo de roscón relleno de helado de vainilla con chocolate caliente, pensados para compartir, disfrutar y repetir.

La coctelería acompaña la evolución del día con la misma coherencia. Combinaciones refrescantes al mediodía y cócteles perfectamente ejecutados al caer la tarde, la carta recorre clásicos impecables, creaciones de autor y una selección cuidada de propuestas sin alcohol que permiten alargar el plan sin renunciar a nada.

Los viernes y sábados, a partir de las 18.30 horas, la transición hacia el tardeo se activa con pequeños conciertos temáticos que sirven de puente natural entre la sobremesa y la noche. Estas actuaciones tienen lugar en un espacio independiente de la terraza, lo que permite que la experiencia gastronómica mantenga su propio pulso mientras la música suma energía y carácter. El resultado es una atmósfera que crece progresivamente, sin estridencias, donde el aperitivo puede convertirse en concierto y la comida en el inicio inesperado de un gran plan.

Ó Terraza & Music Bar
LaFinca
Dirección: Av. De Luis García Cereceda, 5 -Pozuelo de Alarcón, Madrid-
Tel. reservas: 910492421

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