Joan Roca, el bajista del conocido grupo mallorquina Antònia Font y del trío de jazz contemporáneo Geometrical Sardine, ha muerto este miércoles a los 54 años de edad.
Su compañero de banda, el guitarrista y compositor Joan Miquel Oliver, se ha despedido de él en un mensaje publicado en sus redes sociales.
«Joan, hemos compartido los años buenos. No te querías ir, has sido fuerte, dejas un agujero enorme y dejas cosas buenas. Pensaremos mucho en ti. Descansa si puedes, un abrazo eterno», ha escrito el músico mallorquín.
Roca contaba con estudios superiores de contrabajo clásico y, además de su trabajo junto a Antònia Font, fue colaborador habitual de ensambles de música clásica y formaciones de jazz.
UN LEGADO QUE «PERDURARÁ POR SIEMPRE»
La presidenta del Govern, Marga Prohens, también ha lamentado su fallecimiento en un mensaje publicado esta mañana en su cuenta de la red social X.
«Gracias, Joan, por hacernos cantar, bailar, reir y soñar. Por hacernos sentir tanta alegría y por formar parte de nuestras vidas a través de la música. Tus notas y tu legado perdurarán por siempre», ha escrito.
Prohens ha trasladado su afecto a la familia de Roca, a sus amigos y a todos los integrantes de Antònia Font, que ha definido como «la banda sonora de grandes momentos y tantas historias».
También ha hecho alusión a una estrofa de la canción ‘Tristesa’, incluida en el disco ‘Alegria’ (2002). «Hoy todos cambiamos la alegría por la tristeza. A partir de hoy, esta canción ya no sonará igual sin el sonido inconfundible de tu bajo», ha dicho.
La presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, también ha lamentado la muerte del bajista, que ha considerado una noticia «terrible».
«Perdemos un artista excepcional y una gran persona. Su música con Antònia Font forma parte de la banda sonora de muchas vidas y también de la identidad cultural de nuestras islas. Mi afecto a su familia y a sus compañeros. Gracias por tanto, Joan. Descansa en paz», ha escrito en su cuenta de X.
A las condolencias por la muerte del músico se han sumado otros dirigentes políticos como la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, quien ha hecho alusión a la «huella que perdurará por siempre» que deja su talento, o el diputado de MÉS en el Congreso, Vicenç Vidal, quien le ha definido como «una gran persona y un artista total».
El Govern otorgó el Premio Ramon Llull en 2009 a Antònia Font, en reconocimiento a su original personalidad musical, por su talento en la experimentación musical y el espíritu lúdico de las vanguardias. Además, el Ejecutivo reconoció su brillante aportación a la cultura propia, reinterpretada en su obra con espíritu universal.