Moreno ve «muy difícil» que los vecinos de Grazalema (Cádiz) puedan volver a sus casas «antes de una semana»

Redacción

El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha manifestado este viernes que va a ser «muy difícil» que los vecinos de Grazalema (Cádiz) puedan volver a sus casas antes de «seis o siete días».

Así se ha pronunciado Moreno, en declaraciones a Canal Sur Radio, recogidas por Europa Press, en relación con desalojo completo que se tuvo que producir en la tarde de este jueves de Grazalema por riesgos de derrumbes y desprendimientos de tierra como consecuencia de la gran acumulación de agua en el municipio, que ha alcanzado cifras históricas en estos últimos días del temporal que azota a Andalucía.

Ha expresado que, dentro de esta difícil e incómoda situación que supone abandonar los hogares, los vecinos «están razonablemente bien».

Son unos 1.500 vecinos los afectados por la medida y que fueron desalojados con éxito de forma coordinada y ordenada con los servicios de emergencias de la Junta de Andalucía (EMA 112, Infoca y Protección Civil), y la participación del resto de administraciones local y estatal, con la intervención y despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y la Guardia Civil. Gran parte de los afectados fueron trasladados al polideportivo El Fuerte de la localidad malagueña de Ronda con un dispositivo que ha tenido especial atención a las personas vulnerables.

También algunas personas han optado por irse a casas de familiares o de amigos que tienen en la comarca, y otros han buscado alojamiento en la hostelería, según ha añadido el presidente, quien ha valorado el «cariño» y la «solidaridad» que el pueblo de Ronda ha ofrecido a los vecinos de Grazalema, los cuales tuvieron un comportamiento «ejemplar» durante el desalojo, con «mucha serenidad y tranquilidad».

Sin embargo, ha señalado que «todo parece indicar que, no antes de seis o siete días, va a ser difícil que puedan volver» a sus casas. Ha indicado que se va a estar pidiendo a los especialistas y geólogos que hagan las pruebas de la situación del terreno donde se asienta Grazalema, con un acuífero de 18 kilómetros cuadrados, «lo antes posible», y «que crucemos todos los dedos para que de una manera casi inmediata puedan volver».

No obstante, primero tendrá que amainar la situación, dejar de llover, y que drene un poco el agua, según ha señalado el presidente, quien ha apuntado que la previsión es que deje de llover a partir del próximo miércoles 11 de febrero.

Para Moreno, sin duda, cada vez que se toma una decisión de desalojo es un «drama porque afecta a la vida cotidiana de las personas», pero «más vale prevenir que curar» y hay que evitar que se pierdan vidas.

«Nosotros vamos a actuar con mucha previsión, intentando anticiparnos y sabemos que esto genera molestias y problemas, pero el objetivo uno que nosotros tenemos en el plan de emergencia es salvar vidas», ha indicado el presidente.

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