La tranquilidad ha predominado este miércoles en la frontera terrestre de Melilla con Marruecos y en los diques marítimos próximos a la ciudad, pese a la situación de alerta activada ante los llamamientos difundidos en redes sociales magrebíes para intentar una entrada masiva en Ceuta y Melilla.
El dispositivo de vigilancia se ha mantenido reforzado durante toda la jornada, tanto en el lado español como en el marroquí. En Marruecos, también en la zona de Nador, la población ha acudido desde las 09,00 horas a las urnas con motivo de las elecciones legislativas del país vecino.
Según han informado a Europa Press fuentes policiales, el momento de mayor tensión se produjo alrededor de las 06,00 horas, cuando se recibió una alerta ante la posibilidad de que un numeroso grupo de ciudadanos marroquíes tratara de aproximarse al perímetro fronterizo. Finalmente, según fuentes policiales, ninguno de los posibles participantes llegó a acercarse a la valla de Melilla y no se produjo ningún intento de entrada.
Las Fuerzas de Seguridad españolas han desplegado un amplio dispositivo de vigilancia, al igual que las autoridades marroquíes al otro lado de la frontera, lo que permitió reconducir la situación y mantener bajo control los accesos al perímetro fronterizo.
Entre los medios empleados por España se encuentra un helicóptero de la Guardia Civil, que ha sobrevolado durante la jornada las inmediaciones del paso fronterizo de Beni-Enzar y del Dique Sur, el espigón marítimo más próximo a las aguas marroquíes, con el objetivo de detectar cualquier movimiento susceptible de constituir un intento de entrada irregular.
Las carreteras que comunican con los diques marítimos más cercanos a Marruecos, además, han sido cortados al tráfico durante este 23 de septiembre, por la alerta activada por los llamamientos en redes sociales para entrada en Ceuta y Melilla coincidiendo con las elecciones legislativas en Marruecos.
La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha trasladado un mensaje de confianza y serenidad a la población y ha subrayado que los agentes trabajan para proteger la ciudad durante los 365 días del año, no únicamente en momentos de especial sensibilidad.
«Confío plenamente en nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en su trabajo, en su profesionalidad y en su actuación», ha afirmado Moh, quien ha destacado que Melilla cuenta con unas fuerzas policiales «profesionales, muy preparadas y capaces de dar la respuesta que hiciera falta en cada momento».
A preguntas de los medios sobre la situación fronteriza, la delegada ha recordado que, debido a la propia condición de Melilla como ciudad fronteriza, existen dispositivos preparados para responder ante cualquier eventualidad. Estos operativos, ha explicado, se adaptan de manera permanente a la información disponible y a las necesidades que se plantean en cada momento.
En este contexto, Moh ha informado del desplazamiento a Melilla de tres nuevos módulos de intervención rápida del Grupo de Reserva y Seguridad (GRS) de la Guardia Civil, destinados a reforzar los dispositivos ya existentes. Su incorporación permitirá adecuar el despliegue a las circunstancias y garantizar también los correspondientes descansos de los agentes que participan en las labores de vigilancia.
La delegada ha destacado asimismo que la comunicación y coordinación entre las distintas unidades es «constante y continua» y ha puesto en valor la colaboración con las autoridades marroquíes. Según ha explicado, Marruecos desarrolla una labor preventiva al otro lado de la frontera, mientras que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado españolas permanecen preparadas para intervenir si fuera necesario.
Moh ha reconocido que los acontecimientos registrados los días 30 y 31 de julio, unidos a los recientes llamamientos difundidos en redes sociales, han generado «una mayor preocupación entre la ciudadanía». Ante esta situación, ha defendido la necesidad de «actuar con responsabilidad» y de evitar declaraciones que puedan contribuir a incrementar la tensión.
Hasta media tarde, la jornada transcurría con normalidad en el entorno fronterizo de Melilla, sin que se hayan registrado intentos de entrada masiva, mientras se mantenía el dispositivo especial de vigilancia en los puntos terrestres y marítimos más sensibles.