Save the Children calcula que más de mil menores duermen en la calle en Ceuta fuera del sistema de protección después de la entrada masiva de miles de migrantes a la ciudad autónoma a finales de julio.
«Todavía se desconoce cuántos niños, niñas y adolescentes permanecen fuera del sistema de protección, aunque las informaciones recabadas por las entidades que están trabajando sobre el terreno apuntan a que podría superar el millar», ha asegurado la ONG.
En este sentido, la entidad ha alertado de que la situación ha derivado en una crisis humanitaria que requiere una «respuesta inmediata» y ha pedido la derivación «urgente» de los menores extranjeros no acompañados a las comunidades autónomas.
«Estamos viendo a niñas y niños de solo 7 años que duermen en la calle, sin ninguna supervisión, que tienen miedo y están abandonados a su suerte, con solo una o dos comidas al día», ha explicado la especialista en migraciones de Save the Children, Jennifer Zuppiroli.
Un equipo de esta ONG se encuentra actualmente en Ceuta para realizar un seguimiento directo de la situación para conocer de primera mano las condiciones en las que están los niños y adolescentes, identificar las principales necesidades de protección y detectar posibles situaciones de especial vulnerabilidad. En esta línea, ha avisado de que «la solidaridad de la ciudadanía es valiosa, pero no puede sustituir la responsabilidad institucional».
«Ceuta sigue en una emergencia porque, en términos de protección de la infancia y de necesidades humanitarias, la emergencia continúa. Cada día que un niño o una niña permanece en la calle es un día en el que aumenta su exposición a riesgos y disminuyen sus posibilidades de acceder a la protección a la que tiene derecho», ha detallado Zuppiroli.
Save the Children considera «prioritario» reforzar «de manera inmediata» los equipos y recursos destinados a localizar, identificar y proteger a los niños y adolescentes que permanecen fuera del sistema, así como garantizar que todos los menores de edad tengan acceso a un lugar seguro donde dormir, alimentación, agua, atención sanitaria, acompañamiento especializado y apoyo psicosocial.
«RIESGOS ESPECÍFICOS» PARA LAS NIÑAS
Asimismo, ha recordado que la emergencia presenta «riesgos específicos» para las niñas y adolescentes, especialmente para aquellas que permanecen fuera de los recursos de protección y que «necesitan ser trasladadas a espacios seguros de inmediato». Igualmente, ha advertido de que la falta de identificación, alojamiento seguro y acompañamiento especializado aumenta su exposición a situaciones de violencia, agresiones sexuales, trata y explotación.
«Las niñas pueden quedar especialmente invisibilizadas en una emergencia de estas dimensiones. Necesitamos una búsqueda activa que permita localizar también a aquellas que no se acercan a las autoridades y garantizar que ninguna permanezca sola y desprotegida en la calle», ha añadido Zuppiroli.
La organización ha reclamado también agilizar los traslados de niños y adolescentes no acompañados a otras comunidades autónomas, de acuerdo con los mecanismos previstos, para aliviar la presión sobre el sistema de protección de Ceuta y garantizar que puedan acceder a una atención «adecuada».
A juicio de Zuppiroli, «la responsabilidad de proteger a estos niños y niñas no puede recaer únicamente sobre Ceuta» y «los territorios fronterizos necesitan una respuesta solidaria y coordinada del conjunto de las administraciones». Si bien, ha pedido un refuerzo de los recursos en Ceuta mientras haya menores que todavía no hayan sido localizados o atendidos e incrementar la coordinación con entidades sociales y vecinales para llegar a todos.
«El Estado debe movilizar de forma inmediata los recursos necesarios para que ningún niño o niña permanezca en la calle y para que Ceuta pueda afrontar esta situación sin que la emergencia recaiga sobre sus servicios y su población», ha expuesto.