Los transportistas de autobús, exigen a la Administración medidas urgentes por el encarecimiento continuado del combustible

Wenceslao Pérez Gómez

CONFEBUS, la Confederación Española de Transporte en Autobús, solicita, una vez más, a la Administración, la adopción de una serie de medidas urgentes para hacer frente a la desesperada situación en la que se encuentra el sector, ante el elevado y continuado encarecimiento del precio de la energía (gasóleo y gas). En el mes de junio, el precio del gasóleo ha alcanzado la cifra histórica de 1,916 euros/l, lo que supone un incremento, solo en lo que va de año, de un 37,29%, a lo que habría que sumar un 16,10% de aumento en 2021. A su vez, el precio del gas natural acumula un incremento del 140% en 2022, siendo en 2021 un 365,41% superior al promediado de 2020.

De este modo, en lo que va de año, solo por el precio del gasóleo, el sobrecoste para el sector asciende ya a 403 millones de euros, y a 101 millones por el precio del gas natural, motivo por el cual CONFEBUS insiste en trasladar a la Administración, que esta subida desproporcionada y continuada evidencia la necesidad e importancia de una revisión extraordinaria de las tarifas o un reequilibrio de los contratos de gestión de los servicios públicos de transporte, así como la revisión de los precios de todos los contratos dependientes de las Administraciones, para poder mantener la continuidad de una industria que es garante de la movilidad sostenible y de un servicio público esencial.

Una situación que está poniendo en peligro la recuperación de un sector especialmente castigado por los dos años de pandemia, y en un momento crítico como es la temporada turística que acaba de comenzar. Estos meses son fundamentales para que las empresas del sector puedan mejorar sus resultados. La supervivencia de muchas de ellas está el juego.

CONFEBUS reitera que, en la actualidad, los niveles de demanda de viajeros aún están lejos de los de 2019, con una pérdida de más de 1.018 millones de viajeros en 2021, que aún persiste en 2022, con una caída que se sitúa de media en torno al 20%, según los datos del INE. Una vez más, la Confederación se ve en la obligación de repetir que el autobús es un sector clave para la economía española que, antes de la crisis, facturaba casi 6.000 millones de euros anuales, dando empleo a más de 95.000 personas. No se puede olvidar en estos momentos tan cruciales para el sector, el esfuerzo inversor que están haciendo las empresas para evolucionar y adaptarse a los nuevos avances tecnológicos que han permitido mejorar la eficiencia y reducir las emisiones. El autobús es el modo de transporte que menos gases de efecto invernadero genera y es únicamente responsable del 0,42% del total de las emisiones de CO2 del transporte por carretera en España. Incluso muchas empresas han realizado una transición hacia combustibles alternativos, como el gas natural, que se está viendo penalizada por el incremento constante del precio de este combustible.

El autobús es un sector estratégico para la sociedad que garantiza la movilidad de millones de personas cada día, asegura el acceso a los servicios básicos del estado del bienestar, como la sanidad, la educación o el trabajo, y es un actor clave de la cadena y oferta turística. Y precisamente por esta razón, la Administración debe tomar las medidas pertinentes para garantizar la supervivencia del sector del transporte en autobús.

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