Las inundaciones en Europa fueron el segundo desastre climático más costoso de 2021

Alvaro San Román

El episodio de escorrentías, crecidas de ríos e inundaciones producido el pasado mes de julio en varios países de Europa central -que causaron la muerte a unas 240 personas- fue el segundo desastre climático más letal y costoso de este año.

Así se recoge en el informe ‘Contando el coste de 2021: un año de crisis climática’, elaborado por Christian Aid, una organización internacional que trabaja para erradicar la pobreza en el mundo. El trabajo, difundido este lunes, identifica los episodios naturales más destructivos de este año, entre inundaciones, ciclones tropicales, olas de frío, tormentas invernales, olas de calor y sequías.

Diez de ellos mataron a al menos 1.075 personas y causaron pérdidas valoradas en más de 1.500 millones de dólares (más de 1.300 millones de euros). La mayoría de las cifras de daños pueden estar subestimadas porque se basan únicamente en pérdidas aseguradas sin tener en cuenta los costes financieros no cubiertos con seguros.

El desastre climático más costoso de 2021 fue el huracán Ida, que azotó Estados Unidos en agosto y causó pérdidas de 65.000 millones de dólares (57.000 millones de euros), 95 muertes humanas y 14.000 personas desplazadas.

Las inundaciones en Europa central ocurridas en julio se encaramaron al segundo puesto tanto en pérdidas económicas (43.000 millones de dólares o 38.000 millones de euros) como de vidas humanas (240). Ese episodio se debió a una DANA (depresión aislada en niveles altos) que descargó precipitaciones puntualmente torrenciales y acompañadas de abundante aparato eléctrico en Alemania, y que ocasionó inundaciones con pérdida de vidas humanas. El radio de actuación se extendió hasta Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos y Suiza, con consecuencias similares.

El tercer desastre climático más costoso fueron las inundaciones del pasado junio en la provincia de Henan (China), con 17.500 millones de pérdidas económicas (unos 15.500 millones de euros). Sin embargo, resultó ser el más letal (320 personas muertas) y obligó a más de un millón de ciudadanos a abandonar sus hogares.

HAMBRE Y SEQUÍA

Si bien el informe de Christian Aid se centra en los costes financieros, que generalmente son más altos en los países más ricos porque tienen valores de propiedad más altos y pueden pagar un seguro, algunos de los episodios climáticos extremos más devastadores en 2021 afectaron a las naciones más pobres, que han contribuido poco a causar el cambio climático.

Además del coste económico, estos eventos climáticos extremos han causado un sufrimiento humano severo debido a la inseguridad alimentaria, la sequía y eventos climáticos extremos que ocasionan desplazamientos masivos y pérdida de vidas.

Así, Sudán del Sur ha experimentado inundaciones en las que más de 850.000 personas se han visto obligadas a huir de sus casas, muchas de las cuales ya eran desplazadas internas, mientras que África oriental sigue asolada por la sequía.

Algunos de los desastres en 2021 golpearon rápidamente, como el ciclón Yaas, que azotó a India y Bangladesh en mayo y causó pérdidas valoradas en 3.000 millones de dólares (unos 2.600 millones de euros) en unos pocos días.

Otros desastres tardaron meses en desarrollarse, como la sequía del Paraná en América Latina, que ha visto al río -una parte vital de la economía de la región- en su nivel más bajo en 77 años y ha impactado vidas y medios de vida en Brasil, Argentina y Paraguay.

Cuatro de los diez episodios climáticos más costosos tuvieron lugar en Asia, con inundaciones y tifones que costaron un total de 24.000 millones de dólares (más de 21.000 millones de euros), ero el impacto del clima extremo se sintió en todo el mundo. Australia sufrió inundaciones en marzo que desplazaron a 18.000 personas y sufrieron daños por valor de 2.100 millones de dólares (1.800 millones de euros), mientras que las inundaciones en la Colombia Británica de Canadá provocaron daños de 7.500 millones de dólares (más de 6.600 millones de euros) y 15.000 personas tuvieron que huir de sus hogares.

Christian Aid considera “preocupante” que se produzcan devastaciones climáticas “sin que se tomen medidas para reducir las emisiones” de gases de efecto invernadero. La aseguradora Aon apunta que se espera que 2021 sea el sexto año en que las catástrofes naturales globales superan el umbral de 100.000 millones de dólares (casi 90.000 millones de euros) en pérdidas cubiertas por el seguro. Esos seis están entre 2011 y 2021 y este último será el cuarto en el último lustro.

CRISIS DE LENTO DESARROLLO

El informe también destaca crisis de lento desarrollo, como la sequía en la cuenca del Chad, que ha hecho que el lago Chad se reduzca en un 90% desde la década de 1970 y amenace la vida y los medios de subsistencia de millones de los más pobres del mundo que viven en la región.

Christian Aid subraya que esos episodios extremos resaltan la necesidad de acciones climáticas concretas de reducción de emisiones de CO2 y que en 2022 haya más apoyo financiero a los países más vulnerables, en particular con la creación de un fondo para hacer frente a las pérdidas y daños permanentes sufridos en las naciones pobres debido al cambio climático.

“Los costes del cambio climático han sido graves este año, tanto en términos de pérdidas financieras deslumbrantes como también en la muerte y el desplazamiento de personas en todo el mundo. Ya sean tormentas e inundaciones en algunos de los países más ricos del mundo o sequías y olas de calor en algunos de los más pobres, la crisis climática golpeó con fuerza en 2021. Si bien fue bueno ver algunos avances en la cumbre del clima COP26, está claro que el mundo no va por buen camino para garantizar un mundo seguro y próspero», resume Kat Kramer, responsable de política climática de Christian Aid y autora del informe.

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