La Reina Sofía sufría el pasado 15 de enero uno de los golpes más duros de su vida con la muerte de su hermana, amiga y fiel escudera la Princesa Irene de Grecia a los 83 años tras un deterioro en la enfermedad neurodegenerativa que padecía desde hace un tiempo.
Días después, dando una muestra de entereza y profesionalidad en estos durísimos momentos, la Emérita retomaba su agenda oficial con una sonrisa triste y de luto riguroso como muestra de respeto por la pérdida de uno de sus grandes apoyos, a la que este martes -cuando se cumplen 40 días de su fallecimiento- han recordado con un homenaje en Madrid.
El lugar elegido, la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio, donde se instaló la segunda capilla ardiente de Irene de Grecia después de que la Familia Real la velase en la más estricta intimidad en el Palacio de La Zarzuela horas después de su muerte, antes del traslado de sus restos mortales a Atenas para ser enterrada junto a sus padres, los Reyes Pablo y Federica, y su hermano Constantino de Grecia, en el Cementerio Real de Tatoi.
Un homenaje discreto y familiar en el que ha destacado la ausencia de los Reyes Felipe y Letizia por encontrarse fuera de Madrid este martes cumpliendo con sus compromisos institucionales. Su Majestad, en Huelva por la conmemoración del centenario del vuelo del ‘Plus Ultra’, mientras que la madre de la Princesa Leonor ha viajado a Huesca para la proclamación del Premio Princesa de Girona «Creaempresa 2026» en la segunda etapa del tour del talento.
Tampoco ha asistido la infanta Margarita, representada en este acto recuerdo a Irene de Grecia por su marido, el doctor Carlos Zurita, y su hija María Zurita.
Puntual en torno a las 12.30 han hecho su aparición la infanta Elena -que ha saludado al sacerdote ortodoxo a las puertas de la Catedral con una cariñosa sonrisa- y su hija Victoria Federica, que ha dado una lección de elegancia con un total look black compuesto por un pantalón de traje y una blazer con cinturón ancho para marcar su cintura, y que a pesar de que su relación con Jorge Navalpotro se consolida a pasos agigantados ha preferido acudir sin su novio a este homenaje a su querida ‘tía Pecu’.
Entre los asistentes, el hijo de la infanta Pilar junto a su mujer Andrea Pascual; Ana de Orleans, que ha llegado con su hija Cristina de Borbón Dos Sicilias y su yerno Pedro López- Quesada, muy cercanos a la Familia Real; y también han querido acompañar a la Emérita en este día tan señalado amigas como Paloma O`Shea; la abuela y la madre de Teresa Urquijo, Piru Urquijo y Beatriz de Moreno y Borbón; el Rey Simeón de Bulgaria; o el actor Antonio Resines con su mujer Ana Pérez-Lorente, íntima amiga de las infantas Elena y Cristina desde que coincidieron en el colegio siendo tan solo unas niñas.
Como manda el protocolo, la Reina Sofía ha sido la última en llegar al acto en recuerdo de su hermana. Lo ha hecho de luto riguroso, luciendo una sonrisa triste y arropada por su hija la infanta Cristina, su sobrina Alexia de Grecia, y el marido de ésta Carlos Morales, que residen en Canarias y no han dudado en viajar a Madrid para rendir homenaje a su querida tía.