La ‘Motomami’ de Rosalía hizo rugir a A Coruña, en su único concierto en Galicia

Redacción

Con 20 minutos de retraso y tras una larga espera para algunos que llevaban desde el pasado jueves a primera hora esperando en la puerta, arrancaba este viernes el concierto de Rosalía en el Coliseum de A Coruña, dentro de la gira ‘Motomami’.

En su única cita en Galicia y con las 8.500 entradas agotadas desde el mismo día que se pusieron a la venta, el nuevo hit ‘Despechá’ tumbó el multiusos coruñés antes de que la cantante catalana diera la sorpresa anunciando una canción «inédita». «Un tema que no ha salido», dijo antes de cantar ‘Aislamiento’.

Ante un público enfervorecido y músicos sustituidos por bases grabadas, el espectáculo empezó con un juego de luces blancas cegadoras. Sobre un escenario neutro únicamente Rosalía y sus ocho bailarines, todos enfundados en cascos fosforescentes y con un estruendoso ruido de motores a ritmo de ‘Saoko’.

Sin uñas infinitas, ni oros, ni chándal, la artista mostró una estética de colegiala con reminiscencia manga que consistió en un jersey de canalé a rayas azules y negras con mangas extralargas y hombreras de cuero y formas geométricas; una mini falda tableada negra; botas azules de plataforma que sobrepasaban la rodilla; y el pelo recogido en una coleta alta, con alguna fina trenza escondida.

ESCENOGRAFÍA

El espectáculo continuó con ‘Candy’, ‘Bizcochito’ y ‘La fama’ y con una escenografía mínima pero muy agresiva compuesta por tres pantallas con una realización en vivo que mostraba las imágenes que los propios bailarines y un cámara captaban sobre las tablas.

«Estoy muy contenta de estar aquí», dijo Rosalía tras interpretar con su guitarra ‘Dolerme’ y ver al público con las linternas de sus móviles encendidas. «Me hace mucha ilusión volver», añadió.

Y es que la artista ya había actuado en A Coruña en 2017 pero además confesó que hizo el Camino de Santiago en dos ocasiones: «Primero, el primitivo, y lo acabé. Después, intenté hacer el del Norte pero me lesioné». «Aprendí de los dos», reconoció.

«Tengo la suerte de poder estar aquí cantando. No puedo pedir más», manifestó antes de interpretar ‘De aquí no sales’, ‘Bulerías’ y ‘Motomami’. Esta última subida a una moto creada por los cuerpos de sus bailarines.

ENTRE EL PÚBLICO

Después de un pequeño respiro con ‘G3 N15’ y la frenética danza de ‘Linda’, hubo tiempo para interactuar con el público. «Qué calor hace en Coruña, quién lo iba a decir», bromeó la artista antes de ponerse a leer algunas de las pancartas de la primera fila: «Tu piña colada es la mejor», «Tu música es mi gasolina» o «Las motomamis somos la mejor compañía».

‘La noche de anoche’ se la dedicó a María, una asistente que le mostró una foto que se había hecho con la cantante catalana en 2018. Este tema lo interpretó desde el foso, cuerpo a cuerpo con los fans y cediéndoles el micrófono en varias ocasiones.

Volvió a subirse al escenario envuelta en una bandera gallega que le entregó un seguidor y con la que se sentó sobre un sillón de barbero para cortarse unas trenzas a ritmo de ‘Diablo’ que luego lanzó a sus fans. A continuación, se sentó al piano para interpretar ‘Hentai’.

A DE A CORUÑA

En su clásico abecedario, gritó A Coruña para la A para enloquecimiento del público que luego coreó temas de álbumes anteriores como ‘Pienso en tu mirá’, ‘Con altura’, ‘Malamente’ o ‘Tú x mí, yo x ti’, en la que incluso subió a una docena de asistentes a con ella; de otros artistas como ‘Perdóname’, ‘Papi Chulo’ o la ‘Gasolina’; y de ‘Motomami’ no faltó ‘La Combi Versace’ o ‘Como un G’.

Durante hora y media de concierto exacta, una empoderada Rosalía zapateó e hizo twerking, todo acompañado con un voz impecable. ‘Chicken Teriyaki’, ‘Sakura’ y ‘CUUUuuute’ pusieron el broche de oro al espectáculo.

El show ‘Motomami’ girará por 16 países. En España, empezó en Almería a principios del mes de julio y terminará al próximo lunes 1 de agosto, en Mallorca.