CÍRCULO ROJO.- La literatura, cuando nace de la necesidad, suele hacerlo sin artificios. Así surge Al final del camino, la primera obra de Nerea Paixà, un libro escrito desde la memoria y la herida, pero también desde el agradecimiento. Durante seis meses, la autora volcó en estas páginas una historia familiar que llevaba años pidiendo ser contada: casi un siglo de vida, silencios, pérdidas y una fuerza íntima que atraviesa generaciones.
Paixà escribe desde muy joven, pero no como quien persigue una vocación pública, sino como quien encuentra en la palabra un espacio de orden y de sanación. “La escritura ha sido siempre una forma de vaciar y ordenar lo vivido”, explica. Al final del camino nace precisamente en un momento de especial vulnerabilidad personal, cuando los pensamientos pesaban demasiado y ponerles nombre se convirtió en una necesidad.
El resultado es un relato profundamente humano, alejado del artificio y de la épica impostada. La autora apuesta por la verdad emocional y por la belleza de lo cotidiano: la vida tal y como es, con su dureza y su ternura. En sus páginas se despliega la historia de una familia sostenida por una fuerza silenciosa —el amor, la resistencia, la capacidad de seguir adelante— incluso cuando todo parece quebrarse.
El lector encontrará una narración íntima que no busca impresionar, sino atravesar. Cada escena, por sencilla que parezca, encierra una verdad que marca un destino. Hay momentos que estremecen y otros que reconfortan, pero todos comparten una misma intención: detener el tiempo y mirar hacia atrás con respeto. Al final del camino invita a reconocerse en sus personajes como si fueran propios: padres, abuelos, hermanos que podrían haber sido los de cualquiera.
Aunque el libro se abre a todo aquel que busque historias que se sienten más que se leen, Paixà reconoce un destinatario esencial: su propia familia. La obra es un homenaje explícito a quienes hicieron mucho con muy poco, a esas vidas que nunca ocuparon un lugar en los libros, pero que merecían ser contadas. “Es mi forma de abrazar su historia y de dar las gracias”, afirma.
La inspiración surge de lo heredado sin papel: relatos escuchados en la infancia, fotografías, canciones, recuerdos que se transmiten en silencio. Convertir esa memoria en un lugar seguro es, para la autora, un acto de justicia y de amor. Así, Al final del camino no solo preserva un legado, sino que lo comparte, lo inmortaliza y lo ofrece como refugio emocional al lector.
Porque, al final, como demuestra este libro, escribir también es una forma de no perder aquello que nos hizo ser quienes somos.
SINOPSIS
Hay historias que se sienten más de lo que se leen. Y esta es una de ellas. A través de casi un siglo de vida, Al final del camino nos invita a recorrer la memoria de una familia tan real como la tuya o la mía. Con una prosa cercana, clara y cargada de verdad, Nerea Paixà reconstruye el legado de varias generaciones marcadas por el amor, la pérdida, la lucha y ese instinto inexplicable de seguir adelante. Victoria, nacida en un pequeño pueblo de Soria, se convierte sin proponérselo en el alma de una historia que emociona por su sencillez y su hondura. A su alrededor, personajes inolvidables que podrían haber sido nuestros padres, abuelos o hermanos. Desde los duros días de infancia entre burros y leche hasta los silencios que dejan las ausencias, este relato es un homenaje a quienes no se rinden. No hay artificios: hay vida. Escenas cotidianas que, de tan humanas, duelen y reconfortan. Un parto que pudo haber acabado mal. Un suicidio que deja sin aliento. Una carta. Un baile. Una moto. Detalles que marcan una existencia. Leer este libro es como abrir la caja de fotos de tu familia: reconocerte en las miradas, en los gestos, en la forma de amar. Al final del camino no necesita grandes giros para emocionarte. Basta con recordar lo esencial: que la vida, al fin y al cabo, es esto. Una historia honesta y luminosa, escrita desde el corazón para quedarse en el tuyo.
AUTORA
Nerea Paixà (Barcelona, 1991) cuenta con una sólida formación académica en el ámbito de la comunicación, la gestión y el desarrollo personal. Es máster en Dirección de Eventos y Comunicación, así como en Desarrollo Directivo, Inteligencia Emocional y Coaching, con especialización en Dirección y Gestión de Proyectos. Su carrera profesional se ha orientado a la coordinación y planificación estratégica, liderando el acompañamiento de procesos y equipos humanos, áreas en las que ha integrado conocimientos técnicos con una visión orientada al liderazgo.
Desde temprana edad mostró un marcado interés por las historias y por la transmisión de la memoria familiar. Los relatos de sus abuelos —y en particular los de su abuela— despertaron en ella la necesidad de preservar y dar forma escrita a esas experiencias que, con el paso del tiempo, adquieren un valor universal. Porque hay historias que merecen ser contadas, escuchadas y leídas. Ese vínculo con la tradición se convirtió en el punto de partida para su primera obra, escrita en tan solo seis meses, en la que combina la disciplina aprendida en su trayectoria académica y profesional con la sensibilidad necesaria para trasladar recuerdos y vivencias al plano narrativo.
Con esta obra, Nerea Paixà se presenta como una autora que une el rigor con la pasión por la palabra escrita, construyendo un puente entre la experiencia personal y la fuerza de la memoria colectiva.