John Carpenter’s Toxic Commando Análisis – El nuevo cooperativo de zombis que triunfa

Nacho Pérez

John Carpenter’s Toxic Commando acaba de llegar pisando fuerte. Es un título que destila la esencia de las películas de acción de los años 80 por cada uno de sus poros. Desarrollado por el experimentado equipo de Saber Interactive y distribuido por los amigos de Plaion, este juego cuenta con el sello de aprobación del mismísimo maestro del horror, John Carpenter.

El género de los disparos cooperativos necesitaba una sacudida de adrenalina que nos hiciera olvidar la seriedad de los simuladores militares, y parece que la respuesta ha llegado con una estética de serie B irresistible. No es solo un juego de disparar a zombis; es una oda al exceso, a las explosiones y a la camaradería en entornos saturados de residuos químicos. Si te gustó Left 3 Dead, Back 4 Blood y ese tipo de juegos, este Toxic Commando es el sucesor.

La jugabilidad de Toxic Commando se asienta sobre una base sólida de acción cooperativa para hasta cuatro jugadores, pero introduce un elemento que nosotros consideramos diferenciador: el uso de vehículos pesados. A diferencia de otros títulos donde el coche es solo un medio de transporte, aquí nuestro vehículo es una extensión de nuestro arsenal, una fortaleza móvil necesaria para atravesar terrenos infestados de lodo y mutaciones.

Toxic Commando tiene mucho contenido

Toxic Commando

La transición entre la conducción extrema y los tiroteos a pie es fluida y orgánica, obligándonos a coordinar quién se queda al volante y quién sale a limpiar la zona con fuego pesado. Y es que una de las cosas que destaca de Toxic Commando es la amplitud de mapas y objetivos. Es cierto que hay un objetivo inicial pero no hemos podido resistirnos a explorar un escenario que deja prácticamente libertad absoluta. Y todo ello mientras repartimos estopa a los zombis.

El vehículo no es solo un medio de transporte, también tiene alguna mecánica llegada de Snowrunner, como el cabrestante. Tenemos que estar constantemente interactuando con el terreno para subir cuestas o salir del barro y es que el lodo tóxico no es solo un decorado, es un obstáculo real que puede ralentizar nuestra huida o bloquear nuestro avance.

Otra de las cosas que nos ha encantado de Toxic Commando es que cada personaje tiene habilidades únicas que, al combinarse, crean efectos devastadores. Cada uno de ellos tiene una personalidad potente, pero lo que más nos ha sorprendo es el sistema árbol de habilidades de cada miembro del equipo. Todo ello se puede mejorar, tanto armas, como personajes, en centro de operaciones que está muy bien implementado. No te perderás en ningún momento.

Apocalípsis zombie de la mente de John Carpenter

Es abrumadora la cantidad de cosas personalizables. Desde todos los vehículos pudiéndoles cambiar desde los faros, la pintura o la bocina. También todas las armas de Toxic Commando, que son cerca de 30 de clases como fusiles, armas cortas o escopetas. Aquí tenemos la personalización de todo el arma pudiendo reconvertirla al más puro estilo Call of Duty.  Como decíamos tenemos 4 clases, Asaltante, Sanador, Ingeniero y Defensor con un gran árbol.

Y por supuesto, también podemos cambiar el atuendo y el accesorio de nuestro personaje. En las partidas tendremos que elegir uno por defecto y una clase. Hay que hacer los equipos lo más equilibrado posible. Y podremos jugar solos, con una IA que sorprende para bien, o con amigos o incluso llenando nuestro Toxic Commando con matchmaking de internet y crossplay. No nos vamos a aburrir con el contenido y los 8 capítulos que no son nada repetitivos.

La personalización es abrumadora

Gráficamente, Toxic Commando es cumple con creces y destaca una dirección artística que homenajea sin tapujos a los clásicos del cine de terror y acción de hace décadas. Tanto los personajes como los enemigos están muy bien diseñados. Y mención aparte merecen los escenarios. De igual manera el sonido es de alta calidad y perdemos mucho si lo jugamos sin auriculares. El título además viene traducido al castellano.

Sinceramente echábamos de menos un juego del estilo de Left 4 Dead. Back 4 Blood no cumplió del todo y Redfall no era lo que esperábamos. Sin embargo, este Toxic Commando está mucho más cerca del clásico e incluso del World War Z y eso nos ha encantado. Es un juego al que hay que darle una oportunidad porque no decepciona. Además se puede jugar tanto en solitario como con amigos o e internet. Si te gusta el género, no lo dudes, porque es un gran juego.

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