Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez están instalados en Madrid desde el pasado febrero cuando, ante la escalada bélica en el Golfo Pérsico por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, y en busca de tranquilidad para recuperarse de una lesión muscular y poder cumplir sus compromisos con la Selección Portuguesa, el futbolista y su familia ponían rumbo a España dejando temporalmente su residencia en Arabia Saudí.

Felices y completamente adaptados en esta nueva etapa en nuestro país -que abandonaron con la marcha del astro portugués del Real Madrid en 2018, y a donde regresan siempre que tienen ocasión- la pareja ha reaparecido de lo más cómplice y cercana durante un plan con uno de sus mejores amigos, el periodista deportivo Edu Aguirre, junto a su mujer y sus dos pequeños.

Acompañados por su hijo Mateo -mientras que Cristiano Jr, Eva, Alana y Bella Esmeralda se quedaron en casa- Georgina y Ronaldo tomaron un refrigerio en la terraza de una cafetería próxima a su mansión en La Finca, donde consiguieron pasar desaperdibidos para disfrutar de un rato entre amigos en el que no faltaron las risas y las confidencias.

Tras la merienda, en la que pudieron disfrutar de varios dulces -entre los que vimos algunos cruasanes- ambas familias abandonaban las instalaciones donde volvíamos a ver al futbolista y el periodista compartiendo confidencias. Finalmente, todos se despedían para marcharse por separado en sus respectivos coches.

Aprovechando las buenas temperaturas de la capital, Cristiano ha elegido para la ocasión un veraniego conjunto de bermudas y camisa de manga corta en color azul dénim de Loewe, mientras que Georgina ha presumido de figura con unos ajustados vaqueros, jersey de cuello cisne en negro, y biker en verde militar, que ha combinado con un cinturón de Gucci, botas altas de taconazo, y bolso de Hermès, además de una gorra burdeos para no ser reconocida durante su relajado plan con el futbolista y su pequeño Mateo.