Con Garabatos fatídicos, el nuevo juego de Asmodee llega un descubrimiento de lo más divertido para esas tardes de piscina o sobremesas de playa. Si sois de los que sufrís porque vuestros dibujos nunca se parecen a lo que teníais en mente, os traemos buenas noticias. el desastre artístico no solo está permitido, sino que se convierte en el motor principal de las risas.
Garabatos Fatídicos se juega entre dos a ocho jugadores y vuestra única misión será conseguir que el resto adivine vuestra palabra secreta, sin importar lo fea, abstracta o incomprensible que sea vuestra creación sobre la pizarra. La mecánica rompe por completo con los clásicos juegos de rellenar folios en blanco en los que los expertos en bellas artes siempre parten con ventaja.
En Garabatos Fatídicos nos encontramos con unas tabletas que incluyen líneas preimpresas específicas que estamos obligados a utilizar para dar forma a los conceptos asignados. No vale escaquearse con la típica excusa de «es que yo no sé dibujar», porque el propio diseño del juego equilibra la balanza para que todo el mundo compita en igualdad de condiciones en frenéticas rondas simultáneas de dos minutos cronometrados.
Garabatos Fatídicos es un gran rompehielos

El desarrollo se divide en una primera fase de dibujo ciego y una posterior de deducción colectiva realmente ingeniosa. Tras agotar el tiempo, se mezclan vuestras cartas con otras falsas del mazo para que los participantes intenten descartar aquellas palabras que consideren que no están representadas en ningún dibujo. El objetivo común es superar cuatro rondas sin acumular más puntos negativos que el número total de integrantes de Garabatos Fatídicos.
A diferencia de otros juegos de fiesta que pueden generar cierta presión por «rendir» bien ante el grupo, Garabatos fatídicos desborda hilaridad pura desde el primer minuto. Da igual si tenéis el talento de Picasso o si sois incapaces de trazar un corazón decente; la diversión radica precisamente en intentar justificar cómo unas líneas completamente locas y caóticas representan un concepto complejo. Aquí no hay tensión competitiva, solo risas y diversión.
Pueden jugar hasta 8 personas de todas las edades

Una de las grandes virtudes de esta propuesta es su tremenda flexibilidad y la facilidad con la que se puede adaptar a cualquier tipo de grupo. Aunque el manual incluye reglas estrictas para la fase de descarte de cartas, el juego invita de forma natural a pasar por alto los tecnicismos y centrarse puramente en la dinámica de dibujar y adivinar sobre la marcha. Da mucho juego en ese sentido para pasarlo bien y esto se agradece bastante con Garabatos Fatídicos.
Garabatos fatídicos nos ha parecido un soplo de aire fresco imprescindible para cualquier ludoteca, incluso para aquellos perfiles que suelen huir de los juegos de mesa de estilo party. Su capacidad para generar momentos divertidísimos a partir del fracaso artístico lo convierte en una opción idónea para animar cualquier velada. Si le das una oportunidad a este juego de Asmodee, no te vas a arrepentir, te lo aseguramos.