Final Fantasy VII Remake Intergrade análisis – La llegada a Xbox que se ha hecho esperar

Andrea Moncada

Hablar de Final Fantasy VII no es hablar de un juego cualquiera; es sentarse a la mesa con la realeza de la industria. Con el Remake, Square Enix no solo cumplió una promesa , sino que se coronó reinterpretando su obra magna.

Es, probablemente, uno de los desenlaces más esperados por la comunidad de Xbox en la última década. Tras un lustro de exclusividades, y silencios administrativos que se hacían eternos, Final Fantasy VII Remake Intergrade rompe por fin sus cadenas. Ya no es una promesa en el horizonte; es una realidad técnica que los usuarios de Microsoft van a poder disfrutar con todo el músculo que ofrecen las Series X/S.

Desde un punto de vista técnico, el trabajo de Square Enix con este port es impecable. No es una simple adaptación, la versión Intergrade exprime el hardware para ofrecernos una Midgar más orgánica, con una iluminación volumétrica que quita el hipo. Los 60 FPS le sientan de cine al sistema de combate híbrido de Cloud y compañía. La inclusión del episodio INTERmission, protagonizado por Yuffie, no es solo un añadido: es la pieza del puzle que faltaba para entender la envergadura narrativa que se nos viene encima.

¿POR QUÉ HEMOS TARDADO CINCO AÑOS EN VER ESTE SALTO?

Final Fantasy VII

La pregunta que todo el mundo se hace en las redacciones es: ¿por qué ahora?. La respuesta corta es una mezcla de contratos de exclusividad blindados y una estrategia comercial agresiva por parte de Sony. Originalmente, el juego se lanzó en 2020 para PS4 con un acuerdo de exclusividad de un año. Sin embargo, el lanzamiento de la versión «Intergrade» para PS5 reseteó los cronómetros contractuales, extendiendo la permanencia del título en el ecosistema PlayStation.

A esto le sumamos que Square Enix ha pasado por una etapa de reestructuración interna profunda. Durante este tiempo han estado priorizando su alianza con Sony para optimizar recursos de desarrollo. Ha hecho falta que la empresa cambie su enfoque hacia una estrategia «multiplataforma total» para dar luz verde al desembarco en el ecosistema de Microsoft.

COMPARATIVA ENTRE XBOX SERIES X Y PLAYSTATION 5 DE FINAL FANTASY VII

Si ponemos las dos versiones frente a frente, hay que ser honestos: a nivel de píxeles no hay ni trampa ni cartón. Square Enix ha hecho un trabajo de calco y olvidaos de aquellas diferencias abismales de otras generaciones.

Tanto Series X como PS5,tienen el Modo Rendimiento a 60 FPS estable y los tiempos de carga prácticamente inexistentes gracias a los SSD. Visualmente son gemelas técnicas, así que no vais a notar que una consola sude más que la otra. La verdadera batalla no está en los gráficos, sino en la experiencia de usuario que ofrece cada ecosistema, y ahí es donde la cosa se pone interesante.

Por un lado, si eres un purista de la inmersión, el DualSense de PS5 sigue siendo imbatible. Sentir el rugido de la moto o la resistencia en los gatillos es un plus sensorial que el mando de Xbox, por muy cómodo que sea, no replica.

¡Pero cuidado! que Microsoft juega una carta clave: el Quick Resume. Poder dejar a Cloud congelado en mitad de un combate, apagar la consola y volver al segundo exacto es auténtica magia negra para los que tenemos la agenda apretada. Si a eso le sumas el Play Anywhere (compras en Xbox y te lo llevas gratis a PC), la decisión final es simple: ¿prefieres «sentir» más el juego con el mando o que el título se adapte mejor a tu vida y a tu bolsillo?

CONCLUSIONES

En definitiva, la llegada de Final Fantasy VII Remake Intergrade a Xbox confirma que, a veces, lo bueno se hace esperar. Square Enix ha tardado lo suyo, sí, pero nos ha entregado un producto redondo, sin fisuras y que exprime la consola de maravilla. Si sois usuarios de Microsoft, tenéis ante vosotros una de esas aventuras que hay que vivir sí o sí, una joya que justifica cada euro y cada minuto invertido.

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