Adiós a Carmen Sevilla: La novia de España que dijo no a Hollywood

Redacción

La actriz Carmen Sevilla ha fallecido este martes a los 92 años, según ha informado su hijo a Europa Press.

Fue trasladada este lunes desde la residencia donde vive en Aravaca (Madrid) hasta un hospital madrileño al agravarse su estado de salud. Sevilla vivió en una residencia geriátrica desde 2015, seis años después de ser diagnosticada de Alzhéimer.

La última aparición de la legendaria actriz tuvo lugar durante la gala del 20 aniversario de Telecinco –cadena que vivió su vuelta a la pequeña pantalla a finales de 1991–, un evento en el que se hizo evidente algún problema de salud dado su discurso inconexo que tuvieron que cortar los presentadores de la gala. Así, de la televisión se retiró en 2010, un año después de ser diagnosticada de Alzhéimer, después de años conduciendo ‘Cine de barrio’.

Nacida en el barrio sevillano de Heliópolis en 1930, Carmen Sevilla se casó con el compositor, arreglista y director de orquesta español Augusto Algueró, con quien tuvo a su único hijo, y en segundas nupcias con el empresario Vicente Patuel, que falleció en el año 2000 tras 15 años de matrimonio.

Sevilla participó en 80 películas tanto en España como en Argentina, México, Francia o Italia, pero también en Hollywood (Estados Unidos); fue bailarina, cantante y presentadora de televisión. Amiga de otras grandes artistas estrellas como Lola Flores, Sara Montiel o Paquita Rico y se ganó el sobrenombre de ‘novia de España’.

Comenzó como bailaora flamante en 1942 de la mano de la cantante y actriz Estrellita Castro, debutó en el cine en ‘Serenata española’ (1947) y en julio de 1949 tuvo su primer papel protagonista en la película ‘Jalisco canta en Sevilla’, junto a Jorge Negrete, a la que seguiría poco después ‘La revoltosa’, de José Díez Morales.

Con la década de los 50 llegaría su primera gran época de éxito, convirtiéndose en una de las actrices más solicitadas por el público, con películas tan emblemáticas como la dirigida por Richard Pottier, ‘Violetas Imperiales’ (1952), junto a Luis Mariano, con quien también trabajó en ‘El sueño de Andalucía’ y ‘La Bella de Cádiz’.

Otros títulos de esta etapa también son ‘El Sueño de Andalucía’ (1951), ‘El deseo y el amor’ (1952), ‘La hermana San Sulpicio’ (1952), ‘La pícara molineta’ (1955), ‘El amor de Don Juan’ (1956) o ‘La fierecilla domada’ (1956). Destacable fue ‘La venganza’ (1957), dirigida por Juan A. Bardem, y convertida en la primera película española nominada al Oscar a Mejor Película de habla no inglesa.

Su capacidad interpretativa también la llevó a trabajar en producciones internacionales como ‘Rey de reyes’ (1961), dirigida por Nicholas Ray y en la que Carmen Sevilla dio vida a María Magdalena, o ‘Marco Antonio y Cleopatra’ (1962), en la que interpretó a Octavia en esta versión de Charlton Heston del clásido de William Shakespeare. Un paso por la ‘meca del cine’ que le sirvió para codearse con Frank Sinatra, Cary Grant o Ricardo Montalbán.

La década de los 60 también fue la etapa en la que se consolidó como cantante, aprovechando el tirón de la década previa gracias a las canciones que interpretaba en sus películas, llegando a publicar más de 15 discos de coplas, boleros, tangos o chotis.

En los años 70 volvió a conseguir el apoyo del público y de la crítica cuando se convirtió en una de las protagonistas del nuevo cine español, marcado por la llegada de directores como Eloy de la Iglesia, con el que trabajó en ‘El techo de cristal’ (1971), Julio Diamante, que la dirigió en ‘Sex o no sex’ (1974), o Gonzalo Suárez, con quien hizo ‘La loba y la paloma (1974), entre otros.

Una popularidad que se mantuvo en las últimas décadas sobre todo por sus trabajos e intervenciones en televisión, siendo la responsable de despedir el año desde la Puerta del Sol en varias ocasiones, entre ellas en 1994 cuando deseó a todos los españoles un feliz 1964 ante la atónita mirada de José María Íñigo.

Tras 15 años sin participar en ninguna película, Antena 3 le ofreció volver a la interpretación con una serie titulada ‘Ada Madrina’, protagonizada junto a Jesús Puente y la modelo Mar Flores, aunque la cadena la retiró de las pantallas tras cuatro capítulos.

Inolvidable fue también su aparición diaria al frente del ‘Telecupón’ de Telecinco desde finales de 1991 hasta 1997, donde conquistó al público con su naturalidad y dejando expresiones para la memoria colectiva como las «ovejitas» y su «cuponsito», o en el espacio de Antena 3 ‘Queridos presentadores’, junto a Bertín Osborne.

Tras pasar por varios trabajos en Canal Sur y Canal 9, recaló en TVE, donde condujo programas como ‘Cine de Barrio’, que presentó desde 2004 a 2010.

Ha sido reconocida con las Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos como mejor actriz principal por ‘La fierecilla domada’, concedida en 1995, como mejor actriz en ‘El techo de cristal’, en 1970, y la Medalla de Honor, que recibió en 2003.

Entre los múltiples galardones que ha recibido figuran también la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo (2001) o la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2003), así como un Fotogramas de Plata, un TP, una Antena y un Micrófono de Oro y la Medalla de Andalucía o el premio a toda una vida de cine de la Comunidad de Madrid, entre otros.

Además de Hija Predilecta de Sevilla, da nombre a avenidas de Roquetas de Mar (Cádiz) y Marbella (Málaga), a calles en San Pedro de Alcántara (Málaga) y Villafranca de Córdoba (Córdoba) y cuenta con una estrella en el Paseo de la fama de Madrid.

María del Carmen García Galisteo, el verdadero nombre de la artista, hizo su primera incursión en el mundo del cine en el documental Hombres ibéricos de Domingo Viladomat en 1946 en el que contaba con una breve presencia. Un año después, debutaba ya de forma más oficial en la gran pantalla de la mano de Juan de Orduña a las órdenes del que realizó pequeño papel en Serenata española.

Su primer papel protagonista le llegó en 1949 con Jalisco canta en Sevilla, una película dirigida por Fernando de Fuentes en la que compartía planos con la estrella mexicana Jorge Negrete. En la década de los cincuenta protagonizó junto a la estrella de la época y también cantante Luis Mariano, El sueño de Andalucía (1951), Violetas imperiales (1952) o La bella de Cádiz (1953).

En su primera etapa también destacan títulos como La hermana San Sulpicio (1952) de Luis Lucia, Gitana tenías que ser (1953) de Rafael Baledón, La pícara molinera (1954) en la que trabajó junto a Francisco Rabal y José Isbert, Congreso en Sevilla (1955) junto a Fernando Fernán Gómez, El amor de Don Juan (1955) con Fernando Rey, y uno de sus títulos más populares La fierecilla domada (1956) junto a Alberto Closas.

Tras su primera aventura a las órdenes de un director estadounidense, en el filme Aventura para dos de Don Siegel, llegó La venganza (1958), de Juan Antonio Bardem, que fue el primer filme español candidato al Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Después, Sevilla encarnó ni más ni menos que a María Magdalena en Rey de reyes el filme bíblico que Nicholas Ray rodó en España y que vio la luz en 1961.

En El balcón de la luna (1962) compartió planos con Lola Flores a las órdenes de Luis Saslavsky y esa misma década protagonizó títulos como Buscando a Mónica (1962) a las órdenes de José María Forqué, Crucero de verano (1964) junto a Gabriele Ferzetti o las comedias Enseñar a un sinvergüenza (1970) de Agustín Navarro o El taxi de los conflictos (1969) de Mariano Ozores.

Junto a Arturo Fernández protagonizó uno de sus grandes éxitos, El Relicario (1970) y ya en 1971 firmó a las órdenes de Eloy de la Iglesia una de sus actuaciones más aplaudidas en El techo de cristal. Un año más tarde rodó, a las órdenes de Charlton Heston, Marco Antonio y Cleopatra (1972) donde dio vida a Octavia. Repitió a las órdenes de Eloy de la Iglesia con Nadie oyó gritar (1973) y un año más tarde protagonizó junto a a José Sacristán la comedia Sex o no sex.

Terapia al desnudo (1975) junto a José María Iñígo, Nosotros, los decentes (1976) de Mariano Ozores o Guerreras verdes (1976) junto a Sancho Gracia y Rafalea Aparicio, la comedia El apolítico (1977) también de Ozores fueron algunos de sus últimos trabajos en el cine ya en la época del ‘destape’. Su última película fue Rostros, en 1978 un filme de terror dirigido por Juan Ignacio Galván y en el que compartió planos con Juan Pardo o Bárbara Rey.

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