El juez Arturo Zamarriego ha ordenado este martes una orden de detención contra Elisa Mouliaá después de que la actriz -citada hasta en tres ocasiones en los Juzgados de Plaza de Castilla- no se presentase a declarar en calidad de investigada tras la querella de Íñigo Errejón por calumnias al acusarle de extorsionar a dos testigos de la causa abierta contra el expolítico por un presunto delito de agresión sexual a la protagonista de ‘Águila Roja’.
Y, tal y como advirtió ante una nueva desbodeciencia a la citación judicial a pesar de que abogada ha argumentado que se encuentra en Dubai cumpliendo con un compromiso laboral y habría propuesto que declarase por videoconferencia ante la imposibilidad de acudir al juzgado, el magistado ha dictado un auto de detención y presentación ante el juezgado de Mouliaá, que completamente fuera de sí ha intervenido en directo este miércoles en ‘Vamos a ver’ para «denunciar» la injusta situción de la que cree que está siendo víctima.
Indignada porque tanto ella como su familia se han enterado antes por la prensa que por la Justicia de su orden de detención, Elisa ha confesado que está «muy asustada y preocupada. Considero estoy muy injusto y desproporcionado». «Se cree que no he querido ir, que estoy pasando de la Justicia. La otra vez no fui porque estaba fatal. Tengo un trauma de la declaración ante el anterior juez y cada vez que tengo que ir al juzgado me late el corazón, tengo asma, me pongo fatal» ha defendido.
Insistiendo una y otra vez que se le ofreció como alternativa a Zamarriego declarar por videollamada porque «tengo que facturar y estoy haciendo lo que puedo por mi vida y por sobrevivir», la actriz ha asegurado que si se encuentra en Emiratos Árabes es «porque no me queda otra». «Se le ha pedido al juez por activa y por pasiva declarar por videoconferencia, y que se me ponga a mí de delincuente por no declarar cuando no he hecho nada…» ha explotado sin poder contener las lágrimas.
«Hemos entregado contrato de trabajo, estoy en Dubai, se ve perfectamente. Yo tengo que facturar, tengo que pagar el alquiler, tengo que dar de comer a mi hija. Soy una mujer normal intentando sobrevivir y me molesta esa persecución como si fuera una delincuente cuando yo no he hecho nada» ha repetido visiblemente nerviosa, asegurando que a pesar de la orden de detención no piensa adelantar su regreso a España porque «estoy ejerciendo mis derechos. He ofrecido hacer videoconferencia, tengo que trabajar».
«Esto no es manera de tratar a nadie y menos a una víctima. ¿Qué víctíma se atreve a denunciar con lo que me estáis haciendo a mí?» ha lamentado, arremetiendo contra el juez al apuntar que si está dispuesto a pagarle el viaje y las facturas volvería para presentarse en los juzgados. Y, fuera de sí, ha dejado entrever que Zamarriego estaría cometiendo delitos como «prevaricación» o «fraude de ley» por no informar a su abogada de que iba a dictar una orden de detención contra ella.
Visiblemente afectada, Elisa ha dejado claro que no volverá nuestro país «hasta que haya terminado mi contrato de trabajo porque es una oportunidad buenísima laboral. Yo me voy allí a declarar voluntariamente, no puedo decidir mis circunstancias vitales y le tengo que dar de comer a mi hija». «Lo estoy pasando muy mal y mi familia no se lo merece, como si fuera una delincuente cuando no he hecho nada, no he robado ni he matado» ha resaltado una vez más, denunciando que «buscas amparo en la Justicia y la Justicia es la que te fustiga a tí. No se puede confiar en la Justicia, que te ahoga, te revictimiza…».
Completamente rota, y defendiendo por qué está en Dubai y no se ha presentado ante el juez, ha acusado a Errejón de «arruinarme por hacer el bien social. Es fascismo ilustrado. No me lo merezco, he ofrecido opciones para colaborar y me ponen de delincuente cuando no he hecho nada. He estado de baja desde el 3 de febrero hasta ahora. Lo estoy pasando mal, y esta es la única oportunidad laboral que he tenido». «No me lo merezco. La realidad es completamente desproporcionada. No he hecho nada y se me está poniendo como si fuera culpable» ha zanjado.