El crecimiento de la actividad del sector privado de España se moderó sustancialmente en enero, cuando el índice PMI compuesto bajó a 52,9 puntos desde los 55,6 del final de 2025, su peor lectura desde el pasado mes de junio, aunque el dato español sigue siendo el de mayor fortaleza entre las economías de la zona euro analizadas y supera el promedio de 51,3 puntos del PMI compuesto para el conjunto de la región del euro.
En el caso español, la evolución del índice de actividad de las empresas refleja el freno en la expansión del sector servicios, con un PMI en enero de 53,5 puntos, frente a los 57,1 de diciembre de 2025, su peor lectura desde agosto de 2025; mientras que el PMI manufacturero de España retrocedió a 49,2 puntos, desde los 49,6 del mes anterior, el nivel más bajo desde abril del año pasado.
«Los últimos datos de los índices HCOB PMI indican que el impulso de crecimiento del sector privado español se moderó ligeramente al comienzo del año, y tanto el sector servicios como el manufacturero contribuyeron a esta desaceleración», comentó Jonas Feldhusen, economista junior de Hamburg Commercial Bank, para quien es improbable que la economía española mantenga en 2026 el ritmo de crecimiento mostrado a finales de 2025.
En el caso del sector servicios español, el experto afirma que, si bien los datos apuntan a una normalización de la dinámica de crecimiento, la expansión general del sector se mantiene robusta, aunque los datos de nuevos pedidos revelan una moderación en el impulso de la demanda, en particular de clientes extranjeros, «especialmente los provenientes de los socios clave de la zona euro».
A pesar de la desaceleración registrada en enero, las empresas españolas del sector servicios mantienen su confianza en las perspectivas empresariales para los próximos doce meses, lo que se refleja en las intenciones de contratación.
«Sin embargo, esto tiene un coste», señala Feldhusen, ya que la inflación de los precios pagados en el sector servicios, impulsada principalmente por los costes laborales, se ha estabilizado en un nivel elevado y las presiones salariales «siguen siendo un desafío», tanto desde la perspectiva de la rentabilidad empresarial como de la estabilidad de los precios.
A nivel de la zona euro, a pesar de la ralentización del ritmo de expansión del sector privado español, el PMI compuesto de España (52,9) se situó en enero a la cabeza de las economías analizadas, por delante de Alemania (52,1), Italia (51,4) y Francia (49,1).
Para el conjunto de la zona euro, el PMI compuesto se situó en enero en 51,3 puntos, frente a los 51,5 al final del año pasado, lo que supone su peor lectura en cuatro meses.
En concreto, el PMI de servicios de la zona euro bajó a 51,6 desde los 52,4 enteros de diciembre de 2025, mientras que el PMI manufacturero repuntó a 49,5 puntos desde los 48,8 del mes anterior, aunque aún por debajo del umbral de estabilidad que marcan los 50 puntos básicos.