El Madrid se clasifica para la final de la Supercopa: muchos goles y poco más

Redacción

El Real Madrid accedió este miércoles a la final de la Supercopa de España, que se está disputando en Riad (Arabia Saudí), después de vencer por 5-3 al Atlético de Madrid gracias a dos goles en la prórroga, primero con un cabezazo de Joselu Mato que rebotó en Stefan Savic y con un contragolpe en la última jugada de Brahim Díaz a puerta vacía.

Sobre el césped del Al-Awwal Park, empezó con ahínco Vinícius Jr. por el costado diestro del ataque madridista. De una carrera suya surgió el primer contratiempo entre los centrales del Atlético, con Savic saliendo de su zona para cubrir un sitio donde no había compañeros.

Vini pidió penalti tímidamente por esa barrida al suelo del zaguero montenegrino, pero el árbitro Alberola Rojas no decretó nada. Eran los prolegómenos del 0-1, obra de Mario Hermoso en el minuto 7 al cabecear un córner con relativa sencillez, debido al mal marcaje de Rodrygo Goes.

El mismo Rodrygo protestó otro posible penalti, en un recorte a Saúl Ñíguez, dejando claro que los extremos serían un quebradero de cabeza para la zaga colchonera. Al contragolpe se sintió cómodo el Atlético, cerca del 0-2 en el minuto 19 con un remate fuera de Álvaro Morata, habiendo llegado bien al segundo palo tras un pase raso de Marcos Llorente.

Respondió Jude Bellingham con un derechazo desde la frontal y por abajo, que tropezó en un defensor y se marchó a saque de esquina. Luka Modric botó esa pelota y Antonio Rüdiger empató de cabeza, en un ‘déjà vu’ del gol anterior ya que Savic había fallado en su marcaje dentro del área.

El Real Madrid cogió entonces las riendas del encuentro, evitando que los pupilos de Diego Pablo Simeone creasen peligro sobre la portería de Kepa Arrizabalaga. Fruto de ese dominio blanco llegó el 2-1 en el minuto 29, marcado por Ferland Mendy a raíz de una gran jugada colectiva.

Bellingham, posicionado en la corona del área grande, recibió la pelota y abrió a su derecha para la llegada del lateral Dani Carvajal; éste centró por entre las piernas de Samu Lino y el pase llegó casi al área pequeña, donde Mendy desvió acertadamente con su bota izquierda hacia el arco rojiblanco adelantándose a un Giménez en horas bajas.

Tanto el uruguayo como Savic están en la picota por su irregularidad en una línea defensiva ya de por sí criticada, otro año más, a tenor de un sistema 5-3-2 que parte al equipo en citas exigentes. Y la de este miércoles en Riad era una de ellas, como lo serán en breve los próximos derbis en octavos de Copa del Rey y en la jornada 23 de LaLiga EA Sports.

Faltaba algo de temple en el Atlético para conectar con sus delanteros, así que su gran estrella salió a flote por su cuenta. Tras hacer una ‘pared’ con Rodrigo De Paul en línea de tres cuartos, Antoine Griezmann avanzó unos metros y con un recorte se deshizo de Modric y de Rüdiger; perfilado en la frontal, el ‘Principito’ ejecutó un potente derechazo que fue ajustado a un poste, a media altura, y batió a Kepa.

Corría el minuto 37 y el partido había sido un carrusel, pero justo antes del descanso dio tiempo a que Rodrygo rozase el 3-2. Merced a otro error de los centrales rojiblancos, al ’11’ merengue se le quedó a placer un balón dentro del área y su disparo a bocajarro fue atrapado, en dos tiempos, por un Jan Oblak providencial con sus pies.

Al regreso de vestuarios, avisó el Atlético con un robo de balón en zona ofensiva; Morata asistió a Lino, que entraba como una exhalación por el carril zurdo y cuyo tiro se marchó fuera por muy poco. En las filas merengues, Rodrygo continuó como principal baza de ataque, sobre todo en el lado derecho, y Vini se apagó paulatinamente por la izquierda.

El entrenador madridista, Carlo Ancelotti, movió piezas e introdujo en el campo a Toni Kroos, silbado por parte de las gradas a causa de sus numerosas críticas hacia Arabia Saudí en el pasado. Ese cambio, habiendo reemplazado a Modric, mejoró al equipo y quedó patente en una clara ocasión de Carvajal, tras el saque rápido de una falta por parte de Vini.

También había agitado su banquillo el ‘Cholo’ Simeone, dando entrada a Roro Riquelme por Saúl y a Nahuel Molina por Lino. El objetivo era tender puentes con Griezmann, que en el 77′ amenazó a Kepa con un zurdazo que terminó en córner. La frescura de Riquelme surtió efecto de inmediato y de sus botas nació el 2-3, en una acción con polémica.

Un centro suyo desde la izquierda, a pie cambiado, buscaba a Morata en el área pequeña para un salto con Kepa a su espalda y con Rüdiger a metro y medio por delante; el guardameta merengue chocó con el delantero colchonero, no atajó y sin querer voleó la pelota con el pie, al alimón con Rüdiger, hacia su propia portería.

La ‘cantada’, eso sí, fue enmendada por sus compañeros en el minuto 85. Vini halló espacio por la banda zurda, esprintó hasta el área y disparó por abajo. Oblak repelió a la primera; Bellingham lo intentó en segunda y tercera instancia, con sendos despejes de Savic y luego de Hermoso en línea de gol; y a la cuarta Carvajal ya sí metió el 3-3, con rabia.

OTRA ALARGUE AMARGO PARA LOS COLCHONEROS

En el primero de los cinco minutos de alargue, Griezmann probó a Kepa con un derechazo flojo a media altura. Pero el vendaval era blanco y Brahim Díaz así lo atestiguó, gracias a un regate sobre Hermoso que hilvanó con un tiro desviado y que Oblak solo había podido seguir con la mirada.

La prórroga aguardó entonces a ambos equipos. Era la sexta vez que ocurría en los seis últimos derbis con posibilidad de prórroga, todo un clásico en cruces eliminatorios. Por parte colchonera, Ángel Correa era el as bajo la manga, pero la iniciativa fue del Real Madrid por cada intervención de Eduardo Camavinga y de un Brahim en permanente ebullición.

En la segunda parte de la prórroga, y con Javi Galán ejerciendo extrañamente como pivote del Atlético, los de Ancelotti apretaron a balón parado y maniataron a un adversario sin timón, carente también de pólvora arriba debido al cansancio de Griezmann. Atento a los huecos entre líneas, Carvajal se asomó a una esquina del área en el momento preciso.

Su centro al punto de penalti lo remató de cabeza Joselu, que le había ganado la posición a un Savic que solo pudo desviar el balón hacia su propia portería, para amargura de un Oblak que en el tiempo añadido subió a rematar un córner; pero fue víctima de la velocidad de Brahim, que convirtió un despeje madridista en un ataque raudo.

El ’21’ merengue controló la pelota, corrió hacia un lateral y disparó desde lejísimos a puerta vacía. Mansamente, el esférico entró en el arco de un Atlético que volverá a tener pesadillas con su vecino capitalino. Por su parte, el Real Madrid se clasificó para jugar la final del próximo domingo (20.00) ante FC Barcelona o CA Osasuna.

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