El pasado viernes 25 de septiembre conocíamos que el Tribunal de Apelaciones de Phuket había rechazado el recurso interpuesto por los abogados de Daniel Sancho para intentar reducir su pena a cadena perpetua o repetir el juicio por el que fue declarado culpable del asesinato premeditado y posterior descuartizamiento del cirujano colombiano Edwin Arrieta en el juicio celebrado en agosto de 2024, un año después del crimen, lo que se traduce en que el hijo del actor Rodolfo Sancho continuará cumpliendo condena durante el resto de su vida -a pesar de que su defensa estudia la posibilidad de recurrir al Tribunal Supremo e incluso pedir clemencia al Rey de Tailandia, Rama X,buscando el perdón ‘real’ que podría significar su traslado a España- en la cárcel de máxima seguridad de Surat Thani, una de las más peligrosas del país asiático.
Y ha sido ahora, solo tres días después, cuando la web ‘OK Diario’ ha publicado las primeras imágenes de Daniel en la cárcel tailandesa en la que cumple su condena a cadena perpetua tres años después de su detención. Lejos del aspecto que lucía entonces, con una figura atlética y una larga melena con mechas rubias, el cocinero español -que actualemnte tiene 32 años- lleva ahora el pelo rapado y, además de una barba de varios días, se aprecia que su cuerpo es ahora más fuerte y musculado.
En la exclusiva del medio dirigido por Eduardo Inda, que en realidad es un vídeo de aproximadamente 10 segundos de duración, el hijo de Silvia Bronchalo y el protagonista de ‘Isabel’ se encuentra en lo que parece una sala de visitas de la prisión hablando por teléfono con el uniforme azul de preso y, aunque ha impactado su apariencia física, l verdaderamente revelador ha sido la conversación que mantiene con un locutor desconocido, en la que lanza una enigmática reflexión: «Si preguntas a la gente si existe el diablo, 9 de cada 10 personas te dirán que sí. Ahora bien, si les preguntas si existe Dios, el mismo 90% dudará al responder», expresa muy serio.
Unas imágenes que realmente fueron obtenidas en enero de 2026 pero que no habían visto la luz hasta ahora, tras el varapalo de la Justicia tailandesa al desestimar el recurso de apelación de sus abogados y mantener la condena de Daniel a cadena perpetua por el asesinato y descuartizamiento de Edwin Arrieta.