El desfile del 12 de octubre vuelve mañana a las calles de Madrid tras el año de pandemia

Redacción

Más de 2.500 militares, por tierra y aire, desfilarán este martes por la arteria central de Madrid para celebrar el Día de la Fiesta Nacional y para reivindicar la labor desplegada por las Fuerzas Armadas españolas a favor de la ciudadanía en la pandemia, la evacuación de Afganistán, ante los estragos de las inundaciones, de la borrasca Filomena, o del volcán en la Palma, un año después de que tuviera que suspenderse por el brutal azote de la Covid-19.

Este 12 de octubre habrá desfile militar en el paseo de la Castellana y recepción en el Palacio Real, a diferencia del nefasto 2020, en el que se realizó un atípico y austero acto central del Día de la Fiesta Nacional en la plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid, como consecuencia del impacto de la pandemia del coronavirus.

Además, se trató del primero celebrado por el Gobierno de coalición, lo que motivó que una multitud se congregase en los alrededor del Palacio Real abucheando y lanzando exabruptos contra el Ejecutivo, en general, y contra el presidente, Pedro Sánchez, en particular. Aunque no se olvidaron del entonces vicepresidente, Pablo Iglesias, que antes de llegar al poder consideraba «hipócritas» a los que acudían a presenciar el desfile militar.

Para esta ocasión, como viene repitiendo la ministra de Defensa, Margarita Robles, en todas sus intervenciones, se trata de poner en valor el trabajo de los miles de hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas a favor de la ciudadanía, como se pudo ver durante las etapas más críticas de la pandemia de Covid-19, cuando fueron los militares quienes se encargaron de velar los féretros y trasladarlos desde el Palacio de Hielo, en Madrid. O los que acudían a las residencias de ancianos a desinfectar en unos casos, o a recoger personas fallecidas, lamentablemente, en otros.

También la labor de rastreo, clave para vigilar la extensión de los brotes, en los que se han empeñado cientos de militares. Al igual que en la tarea de distribuir las vacunas por todo el territorio, y vacunar a grupos específicos, como los deportistas olímpicos y paralímpicos.

De igual forma, se homenajea a las Fuerzas Armadas que lograron sacar de Kabul a más de 2.200 personas, entre diplomáticos, colaboradores de España y sus familias, en una operación de puente aéreo entre el Aeropuerto Internacional Hamid Karzai, Dubai, y la Base Aérea de Torrejón de Ardoz. La operación mereció los elogios de los aliados de la OTAN y de la Unión Europea, en la que España, como dijo la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, “ha sido un buen ejemplo del alma de Europa”.

Mali, Líbano, Letonia… Las misiones internacionales, en las que España mantiene más de 2.400 militares tras el repliegue de Afganistán, también merecen el homenaje de la ciudadanía, en un año en el que, tras la exitosa campaña de vacunación, los militares volverán a poner sus botas por las calles de la capital para ser aplaudidos, y el desfilo aéreo volverá a hacer las delicias de niños y mayores.

Además, en esta ocasión la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire (Papea) jugará un papel protagonista en el acto, para hacer olvidar el incidente de 2019, cuando el paracaidista que portaba la bandera de España para el desfile sufrió un accidente, al chocar contra una farola justo cuando estaba a punto de aterrizar en tierra delante de los Reyes.

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