El 34,6% de los jóvenes se identifica con un perfil feminista y el 42,1% con uno igualitario, según se desprende del informe ‘Más allá del compromiso y la reacción’, presentado este miércoles en rueda de prensa por el Consejo de la Juventud de España (CJE).
Este informe presenta un análisis realizado a partir de la Encuesta de Juventud 2023 (INJUVE) que tiene como objetivo conocer cuáles son las narrativas más representativas sobre la igualdad de género y la diversidad sexual entre las personas jóvenes en España, identificando distintos perfiles poblacionales y las características de las personas que los componen. La encuesta tiene una muestra de 4.942 jóvenes de 15 a 34 años.
El este sentido, según el estudio, el 76,7% de los jóvenes entre 15 y 29 años se sitúa en posiciones favorables a la igualdad. En concreto, un 34,6% se identifica con un perfil claramente feminista, mientras que el 42,1% encaja en un perfil igualitario que respalda los principios básicos de la igualdad.
Respecto al primer grupo, presenta un «alto grado de compromiso» con las reivindicaciones asociadas al feminismo contemporáneo, como la lucha contra la desigualdad estructural entre mujeres y hombres, los derechos del colectivo LGBTIQ+, la autodeterminación de género, el derecho al aborto o el uso del lenguaje inclusivo. Este perfil feminista está compuesto mayoritariamente por mujeres, que representan el 74,6%, y el 96,8% considera que la violencia de género es uno de los «principales problemas sociales».
Asimismo, según el estudio, las personas de este grupo son ligeramente más mayores que la media de la población, concentrándose en mayor medida en los grupos etarios de adultos jóvenes (39,5%). En cuanto a su educación, casi la mitad (49,2%) ha completado estudios universitarios. Por otro lado, el 16,1% se identifican como bisexual, casi el doble que en el conjunto de la población joven; el 31,1% se ubica en posiciones de izquierda; y dos de cada tres se consideran no creyentes (66,3%).
LOS JÓVENES FEMINISTAS UTILIZAN MÁS TIKTOK Y MENOS YOUTUBE
De la misma manera, subraya que las personas jóvenes feministas utilizan más TikTok (62%) y menos YouTube (39,8%) que la media de la población joven. En el resto de las redes –Instagram, WhatsApp, X, Facebook u otras– sus patrones de uso son muy similares a los del conjunto de jóvenes.
En cuanto al perfil igualitario, estos jóvenes muestran preocupación por la discriminación y la violencia sexual contra las mujeres, pero mantienen posiciones «más escépticas» ante algunas demandas del feminismo. Se configura como un espacio clave para el diálogo y la consolidación de narrativas igualitarias. En este grupo hay más hombres que mujeres jóvenes (57,3% frente a 42,7%) y cuentan con una menor proporción de estudios superiores.
En esta misma línea, el estudio refleja que las personas jóvenes igualitarias tienden a situarse en el centro (25,7%) y el centro-izquierda (24%) del eje ideológico. Se identifican ligeramente más como heterosexuales que el conjunto de la población joven (89,3% frente al 85,9%). También predominan las personas no creyentes (55%), aunque destaca un grupo relevante de católicos/as no practicantes, superior al de la media de la población joven (37,6% frente al 31,6%). Además, sus patrones de uso de redes sociales son muy similares a los de una persona joven promedio, con WhatsApp e Instagram como plataformas más frecuentes.
POSICIONES CONTRARIAS A LA IGUALDAD, EL 17,2%
Por otro lado, las posiciones contrarias a la igualdad son minoritarias, ya que el perfil tradicional representa el 17,2% de la juventud y se concentra especialmente entre hombres jóvenes con ideologías conservadoras.
Concretamente, este perfil está formado mayoritariamente por hombres (81,9%), en su mayoría jóvenes de entre 15 y 19 años (38,4%), con estudios postobligatorios (42%) y con una presencia de jóvenes con estudios secundarios básicos o inferiores superior a la del conjunto de población joven. La mayoría se identifican como heterosexuales (96%) y se ubican en posiciones de centroderecha (29,2%) y derecha (27,8%). Este perfil solo es mayoritario entre los hombres de 20 a 24 y de 30 a 34 años que se ubican muy a la derecha en el espacio ideológico. Destaca su uso más intensivo de YouTube (56,3%) y, en contraste, una menor presencia en TikTok (50,4%) e Instagram (77%) respecto al conjunto de la población joven.
Por último, el CJE identifica un cuarto perfil, al que llama «distante», que señala que representa al 6% de la juventud y que se caracteriza «por mostrar opiniones y actitudes poco claras hacia los diferentes aspectos sobre igualdad de género y diversidad sexual».
En este sentido, el estudio recoge que se trata de un perfil marcado por una «fuerte presencia» de chicos, ya que representan el 73,2% del grupo. Son, además, más jóvenes que el conjunto de la población, concentrándose fundamentalmente entre los 15 y 19 años (38,7%). En términos educativos, la mayoría tiene estudios postobligatorios (42%), aunque también aparece un porcentaje algo mayor que la media con estudios secundarios básicos o inferiores (24,8%). En cuanto a la religiosidad, siguen predominando las personas no creyentes, pero la proporción de jóvenes que se declaran católicos o católicas practicantes es claramente superior a la del total de la juventud.
Además, apunta que la mayor parte se ubica en el centro del espectro ideológico (32,2%), aunque hay una presencia ligeramente mayor de jóvenes situados en el centro-derecha y la derecha con respecto al conjunto de la población joven. En cuanto al uso de redes sociales, las personas jóvenes de este perfil recurren con más frecuencia a plataformas minoritarias (64,4%) y también hacen un uso más habitual de YouTube (51,7%) que la media de la población. En cambio, utilizan menos Instagram (78,7%) y WhatsApp (78%).
Desde el Consejo de la Juventud de España destacan la necesidad de hablar de este grupo «como resultado de una educación y desarrollo psicosocial concretos». También abogan abordar los «riesgos» que plantea esta franja e insisten en «no estigmatizar» a la juventud por una minoría y «en estudiar las causas que han conllevado a la conformación de estas posturas para poder desarrollar unas políticas eficaces».
ALFABETIZACIÓN DIGITAL CON PERSPECTIVA DE GÉNERO
«Estos datos refuerzan la necesidad de incorporar alfabetización digital con perspectiva de género y de abordar el impacto de los algoritmos en la difusión de discursos de odio y desinformación», apunta el CJE.
Del mismo modo, el CJE defiende que «la igualdad de género no puede abordarse como un eje aislado, sino que debe integrarse de manera transversal en el empleo juvenil, la salud mental, la vivienda, la educación relacional, el deporte y los entornos digitales».
Entre sus principales recomendaciones se encuentra la implantación de itinerarios formativos continuados en igualdad y educación afectivo sexual, la implicación de toda la comunidad educativa en planes de igualdad evaluables y adaptados a cada etapa vital, y una mayor inversión en investigación específica sobre juventud e igualdad.
Finalmente, reclama «una regulación efectiva de los entornos digitales que garantice la protección frente a la misoginia y la violencia en línea, así como la incorporación real de las organizaciones juveniles y consejos de juventud en el diseño, implementación y evaluación de las políticas públicas en materia de igualdad».