Echoes of Aincrad, desarrollado por
Game Studio Inc. y
Bandai Namco, se ha publicado el 9 de julio de 2026. Llega a
PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC para devolvernos a los orígenes del fenómeno
Sword Art Online y el mundo de
Aincrad.
Echoes of Aincrad llega como un soplo de aire fresco tras varias entregas en las que la franquicia seguía una temática lineal. La saga recurría a fórmulas conocidas, en las que siempre encarnábamos al mismo grupo de personajes, con
Kirito a la cabeza. En este nuevo título, Game Studio ha apostado por una experiencia más desafiante y, sobre todo,
personalizable.
HISTORIA Y AVATAR PERSONALIZABLE EN ECHOES OF AINCRAD

Uno de los mayores aciertos de
Echoes of Aincrad es su decisión de apartar el foco de los protagonistas habituales de la franquicia. Dejamos atrás la historia de Kirito y su grupo para dar paso a un
avatar completamente personalizable. Empezamos nuestra andadura como un
probador beta anónimo con aspecto predefinido y, por tanto, hasta pasado un tiempo de juego no podremos
personalizar nuestro personaje.
Llegado el primer momento clave de la trama, somos uno de los jugadores atrapados en el primer
MMO de realidad virtual de la historia. La premisa se mantiene de la historia original y es tan clara como letal:
si mueres en el juego, mueres en la vida real. Este enfoque metanarrativo resulta muy refrescante. El título finge ser un
MMORPG con ciudades y campamentos plagadas de personajes que actúan como otros jugadores atrapados al otro lado de sus visores.
Las conversaciones y los dilemas reflejan la desesperación y la importancia del trabajo en equipo de quienes intentan sobrevivir a un encierro digital. Como extra y opcional, tenemos el
modo Death Game que acentúa esta tensión constante, obligándonos a medir cada paso. No obstante, la
estructura narrativa general pierde fuelle con el paso de las horas, especialmente en contenido complementario. Algunas
tramas secundarias se sienten inconclusas o carentes de peso real frente a la urgencia de la
historia principal.
SISTEMA DE COMBATE Y ARMAS: UNA EXPERIENCIA JRPG TÁCTICA

En Aincrad no existe la magia, es decir, dependemos exclusivamente de nuestra pericia con las
armas físicas. El juego nos ofrece seis tipos de armas distintas, desde espadas ligeras hasta pesadas mazas. La curva de aprendizaje se basa en un
sistema de progresión por uso: cuanto más empuñamos un tipo de arma, más experiencia obtenemos con ella. Al ganar experiencia y maestría con el arma, podremos ir desbloqueando las llamadas
habilidades de espada.
En
Echoes of Aincrad podemos equipar hasta tres de estas habilidades simultáneamente, lo que exige cierta planificación antes de salir al campo de batalla. A esto se suma el
sistema EX-MOD, una mecánica que permite modificar las armas para reducir el coste de energía o aumentar el daño. La posibilidad de acumular hasta cuatro EX-MOD en un mismo equipo otorga una capa de
personalización táctica muy potente.
Por otro lado, el juego impone una restricción de diseño muy particular: solo podemos
cambiar de arma en las
zonas seguras. Esta decisión busca fomentar la especialización y penalizar la falta de preparación. El resultado es frustrante si tenemos que realizar una adaptación de nuestro
estilo de combate para enfrentarnos a un enemigo que se resiste en mitad de un mapa.
El combate se siente ágil, con un peso adecuado en cada golpe y la necesidad de gestionar bien los tiempos y la estamina. El esfuerzo por alejarse del clásico enfrentamiento machacabotones es evidente y visible. Las esquivas, el castigo por los errores y la intensidad de los jefes finales tienen toques del
género Souls. Sin embargo, no abandona su
esencia JRPG de escalado y
progresión de nivel.
EXPLORACIÓN EN AINCRAD: MISIONES Y DISEÑO DE MUNDO

El principal obstáculo de
Echoes of Aincrad surge cuando intentamos
explorar ese mundo que nos han vendido como interminable. La promesa de un entorno lleno de vida y biomas choca con un diseño fuertemente compartimentado y delimitado en misiones con
barreras invisibles. Si nos desviamos de la ruta asignada por la misión activa, el juego no duda en teletransportarnos de vuelta al camino correcto. Ver un puente a lo lejos y descubrir que el acceso está bloqueado rompe la inmersión y la sensación de habitar un verdadero
entorno MMORPG.
En definitiva,
Echoes of Aincrad es un título que hará bastante ilusión jugar a los seguidores del
universo de SAO. Las referencias durante las misiones a protagonistas de la
franquicia original nos aportan la sensación de estar viviéndolo a la vez que ellos. Es un juego que tiene potencial y que será entretenido y disfrutable para los fans del
género JRPG,
SAO y de la
animación japonesa.