Dodelido es una creación del diseñador luxemburgués
Jacques Zeimet, editada en España por
Devir. Si habéis jugado a títulos como Fantasma Blitz o Ensalada de Bichos, ya sabréis que su especialidad es la
agilidad y agudeza visual.
¿QUÉ ES DODELIDO Y PARA QUIÉN ESTÁ RECOMENDADO?

Dodelido, es un
juego de cartas rápido, accesible
a partir de 8 años y diseñado para grupos de
2 a 6 jugadores. El juego cuenta con una duración aproximada de apenas 15 o 20 minutos por partida. Pero no os dejéis engañar por su estética colorida y sus adorables ilustraciones de animales. Bajo esa fachada simpática se esconde un
reto de agilidad mental exigente.
La caja contiene un mazo de
105 cartas de muy buena calidad, algo indispensable dado el trote que van a sufrir. Estas cartas muestran una combinación de un
animal (flamenco, pingüino, cebra, camello, tortuga o cocodrilo) en un
color específico (azul, verde, amarillo, rosa, etc.). Al comenzar la partida, se reparten todas las cartas entre los jugadores, que las mantendrán en un mazo bocabajo frente a ellos, sin mirarlas.
CÓMO JUGAR A DODELIDO

El objetivo es de lo más clásico en este género: ser el
primer jugador en quedarse sin cartas. Para ello, por turnos, cada jugador deberá
revelar la primera carta de su mazo y colocarla boca arriba en el centro de la mesa. La gran peculiaridad es que las cartas se van apilando de forma secuencial en exactamente
tres montones. Debemos analizar las tres cartas superiores que están a la vista y pronunciar en voz alta la
característica que sea mayoritaria.
Pueden darse varias situaciones, por ejemplo:
mayoría de especie, cuando hay más animales del mismo tipo. En este caso, con dos pingüinos y un camello, independientemente de sus colores, debes gritar el nombre del animal:
¡Pingüino!. Si lo que vemos es una
mayoría de color, por ejemplo, dos cartas verdes y una roja, el grito será
¡Verde!
Si somos incapaces de encontrar ninguna coincidencia entre las tres cartas, la respuesta correcta en este caso es gritar
¡Nada! ¿Y si hay un
empate entre la mayoría de color y la de animal? Por ejemplo: hay dos cartas verdes y, al mismo tiempo, hay dos pingüinos. En este caso de
empate absoluto, debemos gritar
¡Dodelido!
LOS INVITADOS ESPECIALES: TORTUGAS Y COCODRILOS

Por un lado, tenemos a las
tortugas, y cada vez que haya una tortuga visible en la parte superior de cualquiera de los tres montones, la cosa se complica. El jugador debe
decir «Oh» antes de su respuesta final. Si, por ejemplo, la respuesta correcta por mayoría es verde, pero hay una tortuga a la vista, debes exclamar: «Oh, verde». ¿Y si por casualidad se acumulan
dos tortugas visibles? Pues dirás
«Oh, oh, verde». Es un pequeño apéndice que parece insignificante, pero que interrumpe el piloto automático de nuestro cerebro y nos obliga a ir más despacio.
Por otro lado, encontramos al
cocodrilo. Cuando alguien gira esta carta, Dodelido se convierte en la ley de la selva. Todos los jugadores deben
lanzar su mano rápidamente sobre la carta del cocodrilo en el centro de la mesa.
El más lento del grupo (aquel cuya mano quede en la parte superior de la pila)
se lleva todas las cartas a su mazo. Cualquier
fallo durante los turnos se castiga con mucha severidad. Si tartamudeas, te equivocas de palabra, o tardas más de tres segundos,
recoges todas las cartas de la mesa y se van a tu mazo.
Dodelido y Devir nos ofrecen un
juego indispensable para esas veladas en las que solo queremos reírnos un rato de nuestra propia torpeza mental. Ofrece
reglas que se explican en apenas unos minutos, pero que tardas muchísimo tiempo en dominar por completo. Además, iguala a todos los jugadores, independientemente de la edad o el número de partidas jugadas anteriormente, pues todo se basa en
agilidad mental. Esperamos que la mesa sea robusta y que aguante los golpes y carcajadas de las
partidas a Dodelido.